El abogado Omar Gebruers requirió que se conozcan las escuchas porque de ellas podría surgir pruebas que incriminen al ex boxeador Víctor Purreta, acusado prima facie de haber matado a su pareja.
Sin embargo, por ahora, ello no será posible ya que el propio abogado querellante, Omar Gebruers, que representa a Julia Ferreyra, la madre de Andrea, pidió como prueba las desgrabaciones de escuchas que están almacenadas en cientos de casetes.
"Son como 200 casetes. Eso va a llevar tiempo. La policía ya retiró varios, pero todavía quedan dos cajas", señaló ayer una fuente judicial como para dar idea de que la demora no se debe al tribunal, sino a las medidas probatorias solicitadas por las partes. Incluso también la defensa, ejercida por el abogado Gastón Gómez, podría requerir otras, ya que el expediente está en etapa de prueba luego de que ingresara a la Cámara en agosto del año pasado. De esas desgrabaciones, piensa la querella, podrían surgir nuevos indicios para inculpar al imputado.
Ese mes, el juez instructor Daniel Nestor Ralli, elevó la causa a juicio a pesar de que Gómez intentó impugnar ese paso con el argumento de que Purreta no puede ser enjuiciado por homicidio debido a que el cuerpo de López no apareció. Ese fundamento ya había sido refutado, anteriormente, por un órgano de alzada, el Tribunal de Impugnación Penal.
Testigo clave.
Uno de los testimonios más importantes que tuvo en cuenta Ralli para procesar al ex púgil y pensar, prima facie, que mató a la mujer, fue el testimonio del hijo de ambos, quien siendo muy pequeño habría visto cómo su papá asfixió a su mamá con una soga. El chico participó el lunes de la marcha a la Ciudad Judicial y del acto, en el Plan 5000, donde se recordó a su madre.
Andrea desapareció el 10 de febrero de 2004 y, aunque fue buscada por distintas zonas del país, nunca más se supo de ella. El juez, cuando en febrero del año pasado, dispuso el procesamiento de Purreta, sostuvo que "si la posibilidad de castigar al autor de un homicidio dependiera únicamente del hecho de contar con el cadáver de la víctima, estaríamos favoreciendo la total impunidad de quien -como creo que sucedió en este caso- logre hacerlo desaparecer, aprovechando las ventajas con que contaba al mantener a Andrea López aislada de su familia".
"En ese sentido -acotó-, tampoco puede soslayarse el comportamiento posterior de Purreta, que solo, 16 días después del hecho, hizo una exposición policial por la desaparición".
El ex welter, que durante gran parte de su carrera profesional se mantuvo invicto (25 combates), seguirá detenido en la Unidad 4 hasta el juicio, ya fue condenado a cinco años de prisión el 15 de junio de 2005, por la Cámara en lo Criminal 1, por promoción y facilitamiento de la prostitución en perjuicio de Andrea. Por esa causa pasó dos años y medio preso, hasta que en 2007 recibió la libertad condicional.
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