Los consumidores prefieren los cortes económicos. Los “especiales” casi no se venden en las carnicerías.
Víctor Natilla, empresario cárnico de Catamarca, comentó que el mayor incremento se produjo cuando se devaluó la moneda, y anticipó que "no se puede hacer futurología" sobre si habrá más aumentos en las semanas venideras.
Según el empresario, se espera que haya una “estabilidad” en los precios. Actualmente, en el mercado hay una “tensa calma”, con incertidumbre pero con equilibrio precario, describió. “El mercado está sensible”, reconoció.
Ante este escenario, Natilla aseguró que no se trata de una “medida especulativa” y aconsejó manejarse con cierta “prudencia”. También explicó que el precio de la carne se define por el precio del kilo del animal vivo, en el mercado o feria de remate. “Manda la Ley de Oferta y la Demanda”, indicó. Hoy por hoy, la oferta es escasa, como también la demanda, precisó.
Recorrida
En una recorrida que llevó a cabo Diario El Ancasti por las carnicerías y supermercados, se observó una diferencia en los precios. En los barrios, según contaron los propietarios y encargados de comercios, los consumidores optan por los cortes más económicos. Por ejemplo, un kilo de blando, en una carnicería de barrio se puede conseguir a $66. En tanto que en los supermercados, este mismo corte, pero en oferta, cuesta $51,49.
El peceto, uno de los cortes más caros, hoy en día no es preferencia. En cuanto a precios, en los barrios se consigue a $82 el kilo, y en los supermercados a $99,39 o de oferta a $77,99. La bola de lomo es otro de los cortes ‘más populares’. En los pequeños comercios, el kilo cuesta $72 y en los supermercados se consigue a $74,29.
En las carnicerías, desde detrás del mostrador comentaron que “antes el asado ‘especial’ faltaba; "hoy sobra”. Con breves palabras se analizó la situación de este producto de la canasta básica de alimentos. Si bien la gente, hasta el momento, no dejó de comprar, las promociones suelen ser bien aprovechadas “para amortiguar” el impacto en la economía familiar. Un kilo de asado en oferta (tapa de asado, costillitas y vacío), en los barrios, se consigue a $60. El ‘especial’ vale $75.
El puchero quizá sea el corte más accesible, cuesta $24. Por último, remarcaron que algunos consumidores optaron por la carne de cerdo, como alternativa. El corte de carré de cerdo cuesta $53 y la costilla $58.
“Más caro”
El pasado martes, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Carne del Gran Buenos (SICGBA), Silvio Etchehun, realizó una dramática descripción del mercado de la carne, luego de años de intervención oficial en el sector que produjeron un incremento del 600% de los precios al público, la paralización de las exportaciones y el cierre de establecimientos, con miles de despidos.
"Las medidas que toma la Secretaría de Comercio no cambian: son las mismas que tomaban en 2006, que llevaron al cierre a 3.300 plantas y que el precio de la carne aumente todos los días, porque sigue aumentando", aseguró Etchehun.
El sindicalista cuestionó duramente las políticas intervencionistas del ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de su sucesor, Augusto Costa.
"Cuando Moreno largó los precios máximos de doce cortes populares en 2008, la resolución N°38, si uno toma ese valor con el valor que Costa pone en la última resolución, la carne aumentó 600 por ciento. Estamos hablando de los precios máximos de la categoría más baja de la carne, que están en los precios de referencia del Gobierno", explicó.
PRECIOS
Bola de lomo, el kilo a $72 (en las carnicerías de barrio) y a $74,29, en los supermercados.
Blando, $66 (en los barrios) y $65,39, en el súper.
Peceto, $82 y $99,59.
En carnicerías
Nalga, $78.
Picada común, $34.
Picada especial, $51.
Puchero, $24.
Asado, $75.
Asado de oferta (tapa, costillita y vacío), $60.
Carré, $53.
Costilla, $58.


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