De carne somos: en Argentina, la ganadería vuelve a ser un gran negocio

De carne somos: en Argentina, la ganadería vuelve a ser un gran negocio

La rentabilidad se recupera en casi todos los eslabones de la cadena. Le agradecen a Milei porque no interviene. Por la demanda, aumentó el valor de la tierra.

 

Por Francisco Aristi

La ganadería volvió a ser uno de los grandes negocios de la Argentina en 2025, con récord de precios, rentabilidad histórica y fuerte demanda externa. En un contexto de mercados globales ajustados, el sector celebra la no intervención del gobierno de Javier Milei y proyecta un nuevo ciclo de crecimiento sostenido.

 

El sector ganadero aumentó un 30% interanual el valor del kilo exportado y para 2026 está asegurado el incremento de la demanda en mercados externos y el sostenimiento de buenos precios.

“La ganadería fue un gran negocio en 2025. El precio del novillo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas aumentó un 90% y el resto de las categorías, un 65%, con una inflación cercana al 30%. Además, el precio del conjunto de carne de exportación creció un 30% interanual, algo inédito”, dijo a Letra P Raúl Milano, director ejecutivo de Rosgan, el mercado de carnes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El empuje de los mercados internacionales

Estados Unidos, el mayor productor y consumidor mundial de carne bovina, redujo su producción y aumentó la demanda importadora durante 2025. También se registró una caída de la oferta en Australia, Brasil y la Unión Europea.

“La oferta de carne vacuna no acompañó el fuerte crecimiento de la demanda y, por eso, los precios a nivel mundial suben hace 21 meses consecutivos”, respondió Víctor Tonelli, consultor en ganados y carnes ante la consulta de este medio.

La ganadería vuelve a ser un gran negocio en Argentina

“La niña bonita del mercado es el ternero y el novillo, y eso se debe a que se estancó el stock ganadero”, explicó Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

Estados Unidos necesita carne argentina

Milano detalló que la solidez del negocio ganadero se apoya tanto en la demanda firme del mercado interno —con un consumo promedio de 50 kilos por habitante al año— como en la necesidad creciente de carne por parte de Estados Unidos, que profundizó sus importaciones tras reducir su rodeo de 130 millones a 94 millones de cabezas.

“El principal ganador de la cadena fue el criador. El precio del kilo vivo de invernada —novillos de 300 kilos para engorde— está en tres dólares, cuando históricamente se movió entre 1,20 y 1,70 dólares como máximo”, señaló Milano.

El precio de la carne subió y el negocio ganadero se hizo rentable

En dólares, el precio del ternero de entre 160 y 180 kilos se ubica un 86% por encima del promedio del período 2005–2024. El novillito liviano vale un 56% más y el novillo, un 70% por encima del promedio de las últimas dos décadas.

Una inversión de largo plazo

La inversión ganadera requiere, como mínimo, tres años desde la preñez hasta lograr un novillo listo para faena. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la cadena de carne bovina genera casi 500.000 puestos de trabajo, de los cuales el 42% corresponde a actividades primarias como la cría, la invernada y los tambos.

Otro eslabón clave es la invernada, en el que se completa el engorde del animal hasta la faena. Para esa etapa existen dos modelos principales: la alimentación a campo con pasturas y el feedlot, el sistema intensivo de engorde a corral basado en granos y suplementos.

“El productor invernador tradicional, que alimenta el animal a pasto, también quedó en una buena situación de rentabilidad”, explicó Milano. Y agregó: “El feedlot es distinto: suele tener ganancias en el primer semestre y terminar la segunda mitad del año muy ajustado o con pérdidas, pero sobrevivió”.

El sistema feedlot aporta más del 30% de los animales que llegan a faena y es utilizado de manera intensiva por los frigoríficos.

Argentina necesita más vacas

Con la recomposición de precios y la mejora de las pasturas por condiciones climáticas favorables, los productores que retienen terneros vieron valorizados sus activos. Sin embargo, Argentina también redujo su stock ganadero en los últimos años: actualmente cuenta con unas 51 millones de cabezas, cuando históricamente el rodeo nacional rondaba los 56 millones.

La ganadería vuelve a ser un gran negocio en Argentina

La recuperación del stock de novillos es uno de los principales desafíos estructurales de la ganadería. En el sector existe consenso en que la caída fue consecuencia de las políticas aplicadas durante los gobiernos kirchneristas, con el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno como principal blanco de críticas por la intervención en los mercados y los cupos de exportación.

El efecto Javier Milei: sin intervención

Tonelli destacó que “la mejor política para el sector que generó el gobierno nacional de Milei fue liberar totalmente las exportaciones de carne, permitiendo reconectarnos con el mundo”.

“Es fundamental que el gobierno no intervenga ni distorsione el mercado como ocurrió durante 20 años. La ganadería es un sector de competencia perfecta, sin posiciones dominantes ni del lado de los compradores ni de los vendedores”, sumó Milano.

No obstante, el consultor advirtió que también se requieren políticas de Estado, como el fortalecimiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la generación de condiciones de financiamiento más accesibles.

Una nueva era para la carne

“Estamos ante una nueva era de la ganadería. No es solo un buen momento coyuntural, sino un cambio estructural vinculado al crecimiento sostenido de la demanda en regiones que no eran tradicionales consumidoras de carne vacuna”, sostuvo Tonelli. También mencionó los recientes cambios en la pirámide alimentaria de Estados Unidos, que revalorizan las proteínas animales por sobre los cereales.

El bife en el plato engorda el negocio ganadero

El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), Miguel Schiariti, señaló a Letra P que la habilitación de la exportación de vaca conserva a China fue clave para comenzar a recomponer el stock.

“La vaca que se exporta a China se paga alrededor de $2,8 millones y con ese dinero el productor puede comprar casi dos vaquillonas de 300 kilos”, explicó.

Más peso, más carne y más tierra valorizada

Schiariti aseguró que el próximo paso es aumentar el peso de faena en unos 50 kilos vivos por animal, lo que permitiría generar de manera inmediata unas 600.000 toneladas adicionales de carne por año sin aumentar el stock de madres.

Milano coincidió: “Hay que llevar animales más pesados a faena. El productor debe pasar de vender animales de 340 kilos a más de 400 kilos. Con 440 kilos el consumidor sigue teniendo carne tierna”.

La raza Angus explica más del 50% del rodeo nacional

La mayor rentabilidad se observó en los modelos de producción intensivos, con pastoreo rotativo en parcelas pequeñas, que incrementaron los kilos producidos por hectárea.

El sector coincide en que se inició un nuevo ciclo. Entre los desafíos pendientes figuran la recuperación de tierras —tras la pérdida de unas 15 millones de hectáreas frente al avance agrícola—, la reconstrucción de infraestructura y el acceso al crédito.

“Con los valores actuales, los productores vuelven a apostar por la ganadería. El animal es un activo líquido y hay una revancha del sector”, concluyó Milano. “Los campos ganaderos se revalorizaron y la demanda es más alta de lo esperado”, remató Tonelli.

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