El concejal de San Isidro se desempeña como intendente interino cuando Posse toma licencia. Es el referente marcado para conducir los destinos del distrito si el actual jefe comunal encabeza la lista de diputados de un frente opositor. Además, en diálogo con LaNoticiaWeb Radio respondió a las declaraciones del edil Carlos Spallasso sobre la sesión del Jardín Tribilín.
Dialogó con LaNoticiaWeb Radio en FM Simphony y también respondió a las declaraciones del concejal radical Carlos Spallasso, quien lanzó duras críticas por la metodología que usó el oficialismo para no dejarlo participar de la sesión extraordinaria del Jardín Tribilín.
Usted ya está para tomar la Intendencia en cualquier momento...
No, es muy anticipado eso. Hoy estamos trabajando para una persona como Gustavo Posse, que con muchísima generosidad política decide salir a construir un espacio alternativo a la actual oferta electoral del Gobierno. Nos parece que en el medio hay cuestiones esenciales que hacen a los valores republicanos, a las libertades públicas y a un modelo que sin duda tiene demasiado tufillo autoritario, como es el que representa el cristinismo. Ante este escenario, me parece que Gustavo, que no tiene la necesidad de buscar ningún espacio político porque tiene un espacio de gestión muy importante como es el municipio de San Isidro y una gran trayectoria política en distintos ámbitos, que se la juegue por esto habla muy bien de él.
Hay una sociedad que está reclamando que los dirigentes políticos se la jueguen y tengan la grandeza suficiente como para convocar a espacios alternativos para una construcción política amplia que no integre sólo a radicales, que haya peronistas, macristas y socialistas. Esto de construir espacios sin sacarle bolilla negra a nadie es importante y generoso de un dirigente político. Generalmente está la especulación de ver cómo cobro yo y que a los demás los parta un rayo. No hay que poner el carro delante del caballo, acá lo importante es trabajar para construir un espacio fuerte de representación de una gran cantidad de argentinos que necesita ponerle un límite a tanta virulencia.
En buena hora lo del Papa, que parece que está colocando un marco de coherencia y pacificación en muchos lugares, pero no sé si con eso solo alcanza. Lo que tiene que haber es una buena oferta electoral para que sea una alternativa al actual Gobierno donde se puedan discutir cosas que se niegan como el caso de la inflación, de la inseguridad, de la ineficiencia de la justicia y su avasallamiento para buscar una justicia amiga del gobierno nacional y donde no se discute el tema del federalismo y se ahogan a las provincias y municipios a través del manejo de la plata que recauda el Estado.
Gustavo Posse va a caminar más la Provincia para ver cómo va resultando la posibilidad de armar un frente opositor, ¿la decisión final quedará para dentro de unas semanas?
Uno lo que hace es salir a posicionar ideas y un referente político de peso como sin dudas es Gustavo. En mayo y principios de junio es la conformación de alianzas electorales y nuestra idea es que Gustavo sea el candidato de un frente electoral, no de un partido. Es importante que sea un motor para construir ese espacio superador que venimos planteando y son los que han tenido éxito en Argentina. Cuando uno analiza lo que ocurren en muchas provincias del interior donde los espacios que gobiernan provienen del peronismo, socialismo o radicalismo como es el caso de Santa Fe, de San Isidro con Acción Vecinal, del PRO en la Ciudad de Buenos Aires donde conviven peronistas, radicales e independientes con distintos pensamientos políticos.
Hoy, la vanguardia en política es fundamentalmente construir esos espacios de tolerancia donde la diferencia en lugar de debilitarte te fortalece porque te permite incorporar valores. En la provincia de Buenos Aires bienvenido el peronismo disidente que te aporta la vocación de poder, el trabajo territorial y una visión social importante respecto de la política. Bienvenido el radicalismo que te aporta todo ese respeto institucional y republicano donde sin duda nadie lo puede poner en observación, bienvenido el socialismo que puede aportar una visión progresista respecto de algunas políticas que se pueden implementar, bienvenido el PRO que le aporta un aire fresco a la política que permiten incorporar elementos nuevos y de gestión.
Todo dentro del marco de un programa…
Sí, el primer punto es el respeto a la Constitución de 1995 que es la que está vigente y respeta el pensamiento histórico que ha tenido la política en la Argentina. En lo político liberal y en lo social un reconocimiento importante de derechos como tiene la actual Constitución. Por otro lado, un freno a las especulaciones de la re-reelección que sin duda es lo que va a estar buscando el gobierno nacional para poner en debate y seguramente va a utilizar como excusa una reforma parcial de la Constitución que va a terminar escondiendo una re-elección indefinida al mejor estilo de países latinoamericanos como Ecuador o Venezuela.
Tampoco hay que meter a todos en la misma bolsa, porque en el caso de Chile, que también fue un gobierno progresista no hace mucho, cada uno de sus dirigentes no buscó reformar la Constitución para verse beneficiados. Mujica y el FAP en Uruguay tampoco buscaron eso para quedarse de forma sistemática en las estructuras de un gobierno nacional. Me parece que en ese aspecto si hubo un progresismo claro que busca ser respetuoso de la institucionalidad, los otros son modelos muchos más autoritarios y el Gobierno se orienta hacia ahí y eso es peligroso para las libertades de Argentina. Acá se va a discutir mucho más que un resultado electoral, la discusión es de valores, principios y una causa en juego. La política hoy tiene una causa que es frenar ese intento de construir un modelo autoritario en Argentina.
En relación a la última sesión extraordinaria donde se trataron pedidos de informes sobre el caso del Jardín Tribilín, recibimos declaraciones del concejal ligado a Leopoldo Moreau, Carlos Sapllasso, diciendo que no pudo entrar al recinto y no pudo participar porque según él usted le impidió la entrada, ¿qué fue lo que pasó?
Yo no se lo impedí, fueron los concejales que reasumieron su banca. Carlos era suplente, los otros concejales habían pedido licencia y él había expresado que incluso, desobedeciendo la resolución del radicalismo, iba a votar en contra del proyecto, esto lo puede explicar mejor el presidente del bloque, Jorge Álvarez.
¿Spallasso había expresado que iba a votar en contra?
Sí, había expresado que tenía diferencias porque aparentemente se lo había ordenado Moreau. No es que él tenía una orden del radicalismo, recibió la orden de un dirigente como Moreau que está fuertemente sospechado de tener un acuerdo con el gobierno nacional, con Boudou y otros sectores.



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