Carlos Arroyo y la versión argenta de Back to the Past

Carlos Arroyo y la versión argenta de Back to the Past

El líder de la Agrupación Atlántica parece tener un voto cautivo en Mar del Plata. Sin embargo, sus proyectos muchas veces no se corresponden con el reconocimiento que tiene.

La carrera electoral comenzó hace rato pero el cierre de año va figurando quiénes están en la grilla de largada en busca de ocupar el sillón de Gustavo Pulti. Según las encuestas y los pasillos de la política marplatense, uno de los que se encuentra bien posicionado es el doctor Carlos Arroyo. Este nombre me retrotrae a mi adolescencia o casi a mi infancia, por haberse convertido en toda una "figura pública". Recuerdo las notas que daba cuando era director de la Escuela Media 2, mostrando "su" colegio como un sinónimo de orden donde los jóvenes no podían ir con el pelo largo y las mujeres debían asistir con el pelo atado. O cuando estuvo al frente de la Dirección de tránsito, durante la gestión de Mario Russak, en los ‘90, cuando la principal política para el ordenamiento del tránsito fue esconder detrás de los árboles a los "zorros grises" para que infractores y descuidados caigan en la trampa recaudatoria.

Con mi retorno a la ciudad, al interiorizarme de los temas de la política local, fuerte fue mi sorpresa al ver los proyectos y declaraciones de este "precandidato" a intendente, que en las últimas elecciones siempre ha estado vigente y parece tener un voto "duro" que lo acompaña. Todo a pesar de sus iniciativas y proyectos un poco demodé (si uno se detiene en su propuesta para la Policía Local encontrará pasajes desopilantes).

Aquí algunos puntos que se pueden leer en la iniciativa:

Lo único cierto es que los integrantes (de la Policía Local) simplemente serán “policías de la provincia de Buenos Aires” que forzosamente deberán manejarse dentro del régimen legal que impera en esas fuerzas y, asimismo, deberán actuar con una legislación “impedidora” y “garantista” en extremo, con la misma Justicia, fiscales, jueces de garantías y demás elementos de la actual Policía Provincial.Ya existieron en la provincia de Buenos Aires, y hasta principios de la década del sesenta, cuerpos policiales afectados a controles sujetos a la órbita municipal. En esa época a esos cuerpos se los denominaba erróneamente “Policía Particular”. En General Pueyrredon conocimos su vigencia y su resultado fue realmente excelente, por cuanto esa policía actuaba directamente en muchos controles que la municipalidad realiza, o en su caso en colaboración con inspectores municipales sin calidad policial. La experiencia fue muy positiva, hasta que distintos tipos de intereses, posiblemente económicos, terminaron con ella.Y con un poco más de imaginación podemos decir que un problema como el del controvertido sistema de estacionamiento medido podría tener una solución a corto plazo, con un por lo menos doble beneficio. Controlar el tránsito en la zona céntrica a cargo del municipio bien podría ser realizarse con policías uniformados y armados, distribuidos en cada cuadra del sector céntrico durante las horas diurnas. Esto sumado al escuadrón ciclista, a los patrulleros y al personal de calle de cada comisaria, lo que constituirá un formidable tejido de seguridad propio para desalentar a cualquier delincuente.En otro orden, el personal afectado a la seguridad en playas (guardavidas, serenos, placeros, todos funcionarios con estado policial) podría actuar con mucha mayor posibilidad de éxito ante cualquier eventualidad ocurrida en el ámbito de su responsabilidad.En el caso especial del estacionamiento medido, la presencia de personal policial uniformado y armado en tal cantidad incrementaría notablemente el control del tránsito y la recaudación por estacionamiento, haciendo más dificultosa la desobediencia y la agresión, al permitir a estos mismos efectivos accionar como policías de verdad.El incremento que esta propuesta seguramente aportará en las recaudaciones por multas y ventas de tarjetas supondrá una diferencia en cantidad de salarios y no resultaría gravitante.

Vecino de Mar del Plata: la solución de Arroyo a nuestros problemas es clara. Debemos tener unos 300 mil policías locales así evitaremos el delito y el desorden. Estos 300 mil controlarán al resto de los 400 mil habitantes que tiene la ciudad y esto será financiado con el estacionamiento medido y las multas que pagaremos todos los que no somos policías o guardianes de plaza o guardavidas, etc, etc, etc.

La verdad es que tanto los fundamentos como las propuestas en sí me hicieron pensar en que estaba subiéndome al DeLorean de Marty McFly, ya que la iniciativa está pensada en una "experiencia exitosa" de la década del 70. Para graficar lo ridículo del planteo, el parque automotor en ese momento era del 30 % respecto del actual, los autos venían sin cinturones de seguridad, no existían los GPS, las cámaras de seguridad, los celulares, el airbag. Indudablemente es casi imposible pensar las políticas de prevención y control hoy día con parámetros de hace treinta años o cuarenta años.

Más allá de todo esto, que parece menor, Arroyo no ha logrado consolidar a su lado más que a un grupo de colaboradores encabezado por su hijo y cada "aliado" que llegó al Concejo de su mano al poco tiempo terminó por otro lado. Es muy difícil pensar que una ciudad de 700 mil habitantes puede ser gobernada solo con la buena voluntad de un hombre, sin un equipo de gestión acorde a los desafíos de las sociedades modernas.

En el plano político, las alianzas de la Agrupación Atlántica son efímeras y sin duración en el tiempo. Además, termina siendo el mascarón de proa de algún grupo que necesita del "prestigio" o los votos de Arroyo para meter algún legislador provincial, como hizo el massismo en la última elección donde repartieron la boleta de Arroyo junto con la de Sergio Massa. En las últimas horas circuló la versión que el Momo Venegas está convocando al exdirector de escuela al espacio que impulsa la candidatura de José Manuel de la Sota a presidente. Solo el tiempo dirá si este acuerdo se concreta y solo el tiempo dirá si alcanza con un hombre que propone que multipliquemos los policías o prohibamos las murgas en las plazas para lograr el desarrollo de Mar del Plata.

Hasta la semana que viene en otra Columna de Miércoles.

PD: hay muchas reuniones en camino a la definición de algunas candidaturas y muchas fotos que servirán de archivo para ver lo cambiante que son las cosas.

Comentá la nota