Jorge Capitanich logró este mes su punto más alto de aprobación por la ciudadanía del Chaco, como parte de un crecimiento de su imagen positiva que recién logró consolidar en 2010, indica un trabajo elaborado por Aresco, la consultora de Julio Aurelio.
La encuesta se realizó el 4 y 5 de noviembre, entre 1.200 personas de distintos puntos de la provincia. El trabajo elaborado tiene de interesante que compara sus resultados actuales con otros obtenidos en mediciones realizadas desde 2008 hasta el presente.
Escenarios posibles
El trabajo exploró distintos escenarios electorales posibles, aunque siempre con Capitanich como candidato a gobernador por el oficialismo, cuestión que hasta ahora sigue firme (el mandatario actual anunció ya su intención de buscar la reelección); pero que podría modificarse si el chaqueño es convocado por Cristina Fernández de Kirchner para cumplir un rol de orden nacional (por ejemplo, acompañarla en la fórmula presidencial del año próximo).
De todos modos, esa posibilidad de que Capitanich no sea el candidato a gobernador no figura en el trabajo de Aresco, que midió las intenciones de voto que se darían si el mandatario fuera el postulante del Frente Chaco Merece Más y para el caso de que Aída Ayala, Roy Nikisch o Angel Rozas sean el candidato de la Alianza (algo que resulta curioso es que el relevamiento no consideró la posibilidad de que el nominado sea Carim Peche, aun cuando el saenzpeñense mantiene todavía su postulación). De allí resulta que --al menos hasta hoy-- la figura que más podría acercarse a Capitanich sería Ayala.
Según el sondeo, si el gobernador y la intendenta de Resistencia confrontaran en las urnas, el primero obtendría el 57,9% de las preferencias y la segunda el 21,5 . En cambio, una puja Capitanich-Nikisch repartiría las simpatías con 58,7 a 20,6, favorable también al oficialismo, y la sorpresa es que Angel Rozas resulta ser la alternativa radical que menos chances tiene, ya que si el candidato fuera él, Capitanich subiría a un 61,7% y el ex gobernador obtendría apenas un 16,4% de adhesiones.
Eso se explica viendo el resultado de un capítulo dedicado a ver la posición de los encuestados ante las elecciones próximas. Casi el 60% (59,5) dijo que “nunca lo votaría” a Rozas, muy por encima de un 18,7 que dijo que “podría llegar a votarlo” y del 22,3 que contestó que “seguramente lo votaría”. En el caso de Roy Nikisch, es menor la franja de quienes no piensan votarlo jamás (44,3) y un 42,6% dice que podría votarlo o con seguridad lo haría.
Imagen con cambios
De acuerdo con el seguimiento de Aresco, la imagen positiva de Capitanich nunca estuvo por debajo de su imagen negativa (algo que sí sucedió, por ejemplo, con la imagen de Cristina Fernández ante los chaqueños, ver recuadro), aunque es ahora cuando llegó a su pico más alto. La medición de este mes indica un 81,4% de aprobación, y un 18,6% de imagen negativa, también el pico más bajo desde mayo de 2008, el punto de partida que toma la consultora.
De acuerdo con los datos de Aresco, el peor momento del gobernador no estuvo en los meses de conflicto con el campo, en el otoño de 2008, sino en diciembre de 2009. En ese punto coincidieron su pico más bajo de imagen positiva (56,2%) y el más alto de negativa (35,1). Fue a partir de este año cuando Capitanich comenzó a cambiar la tendencia y a recuperar niveles de aprobación.
Para una mayor especificidad, el estudio indica que hoy para el 44,3% de los encuestados la imagen del gobernador es muy buena, un 36,2 la considera buena, un 12,2 la considera mala y un 6,1% tiene muy mala imagen del mandatario. En cuanto al cumplimiento de expectativas, un 59,7% de los encuestados dijo que el gobierno hizo más de lo que esperaba, y un 30,9 manifestó que la gestión del Frente Chaco Merece Más está haciendo menos que lo esperado.
Cuando a los encuestados se les preguntó cómo se definirían ante la gestión de Capitanich, el 36,1% se consideró adherente, un 21,9 dijo ser más adherente que opositor, el 15,6 se presentó como más opositor que adherente y un 5,4 se definió como directamente opositor.
La visión sobre el Chaco
Mucho más cambiante en estos casi dos años de mediciones es la visión que los chaqueños tienen de la situación provincial. En mayo de 2008 eran casi idénticas en tamaño la franja que consideraba que el Chaco estaba bien y la de quienes opinaban todo lo contrario. En junio de 2009 por primera vez la visión negativa superó a la positiva, aunque de inmediato las cosas volvieron al estado anterior. Pero desde noviembre del año pasado hasta junio de este año volvió a predominar una percepción crítica sobre la realidad provincial.
Fue a mediados de 2010 cuando la tendencia volvió a invertirse, y actualmente un 71,6% tiene una mirada positiva sobre la provincia, contra un 29,3 de opiniones negativas. Más repartidas están los pronósticos sobre lo que vendrá. En la actualidad un 44,1% cree que las cosas seguirán igual, un 34,6 piensa que van a mejorar y un 13,7% cree que empeorarán.






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