Al exponer en la Cámara de Diputados, acusó a la empresa Procter & Gamble y a otras de fraude fiscal
En su cuarto informe ante la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reconoció ayer el fracaso de la ley de pago local de deuda externa y redobló las denuncias del Gobierno por fraude fiscal contra empresas multinacionales.
"No hubo ningún bonista externo que se haya presentado ante el fondo fiduciario Banco Nación", dijo el funcionario, ante una pregunta del presidente del bloque radical, Mario Negri. Y extendió a empresas de Estados Unidos y Brasil la denuncia de fraude fiscal contra Procter & Gamble (P&G).
El jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, confirmó que el organismo investiga las casos denunciados por Capitanich, pero aclaró que las pesquisas aún no terminaron. "Se están investigando en sede administrativa, intercambiando información con administraciones tributarias y aduaneras de otros países", indicó Echegaray, en un comunicado en el que les bajó el tenor a las palabras del jefe de los ministros.
Capitanich reiteró su pedido al Congreso para crear una comisión bicameral que "estudie la acción especulativa de grupos económicos que ejercen el terrorismo económico". Involucró en las presuntas maniobras de "carácter especulativo" a las filiales locales de la estadounidense General Electric (GE) y a Maltería Pampa, filial de la cervecera brasileña Ambev.
En concreto, el jefe de Gabinete denunció a GE y Pampa por "sobrefacturación de importaciones", algo que -afirmó- "implica mayor egreso de dólares e incremento de la estructura de costos para generar un impacto del balance fiscal".
En el caso de GE, detalló Capitanich, "hubo una sobrefacturación de importaciones de un 300%". Denunció luego que Pampa "exporta productos a precios declarados más bajos que los reales en destino y eso implica menos ingresos de dólares al país por US$ 234 millones".
En cuanto a la deuda externa, tras reconocer el fracaso de la ley de pago local, el funcionario informó que tampoco se habían registrado pedidos de aceleración para el pago de los bonos que no pudieron pagarse por el fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa. Y reiteró que la Casa Rosada no tiene previsto un acuerdo con los fondos buitre para enero.
La ley de pago local de deuda se sancionó el 10 de septiembre. El oficialismo argumentó que era una herramienta que le permitiría eludir las trabas que ponía el juez de Nueva York Thomas Griesa y cumplir con el pago a los bonistas. Ayer, en el kirchnerismo afirmaban que el verdadero objetivo de la norma había sido mostrar que el país tenía voluntad de pago.
Las definiciones económicas del ministro coordinador abrieron una sesión de seis horas, con escasa presencia de diputados. Capitanich reivindicó las políticas del Gobierno y destacó la reducción de la pobreza, de la indigencia y de la desocupación registrada desde 2003. En contraste, la oposición focalizó sus preguntas en torno del aumento, en los últimos años, de la inflación, la pobreza y el déficit energético.
Ante otra consulta de Negri, reiterada después por Néstor Pitrola (FIT), Capitanich anunció que no habrá cambios en el impuesto a las ganancias, ni siquiera respecto del pago del medio aguinaldo de fin de año. Informó asimismo que, en contra de lo que se esperaba, el Poder Ejecutivo no enviará ningún proyecto de ley para reformar el Ministerio Público y ponerlo en sintonía con el nuevo Código Procesal Penal, que se debate en el Senado.
Sobre el final, ante una pregunta de Nicolás del Caño (FIT), el jefe de Gabinete informó que el Gobierno no respalda la despenalización del aborto. "Es una posición del Poder Ejecutivo no impulsar ni estimular este debate", dijo..






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