Lo aseguró una ginecóloga a EL LIBERTADOR, que explicó que el PAP sólo determina la existencia o no del virus en las mujeres.
Se trata del método de la Hibridación, y no está contemplado por ninguna obra social, por lo que las afectadas por VPH deben afrontar los gastos sin ningún tipo de cobertura. La situación se agrava ya que en la Capital no se realiza en ningún centro de salud o consultorio. "La única forma de determinar el tipo de virus, si es grave o no, es mediante la hibridación", aseguró la ginecóloga Susana Fernández a EL LIBERTADOR. En este sentido, agregó que "el tema es que para conocer la gravedad de la enfermedad en una paciente, es necesario enviarla a otra ciudad de la región, como por ejemplo Resistencia".
La médica explicó que con el PAP, el cual recomiendan que sea concretado por las mujeres una vez al año, no se puede especificar el tipo de virus. Según su grado de asociación con el cáncer cervical, los genotipos de VPH pueden ser agrupados como tipos de bajo riesgo 6, 11, 42, 43 y 44, y de riesgo intermedio/alto 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 68. El modo de determinar la gravedad es mediante el análisis denominado hibridación, que consiste en un estudio similar al PAP, en el que se une la muestra tomada, pero se la expone a ácidos nucleicos para conocer el diagnóstico de enfermedades o la identificación de microorganismos patógenos, como es el caso del virus que se trasmite mediante el contacto de la piel en áreas genitales, aun sin que se haya concretado el hecho sexual.
El resultado del estudio mencionado conllevará al tipo de tratamiento que deberá recibir la mujer, por lo que es necesario que la realización de las pruebas para precisar si la paciente se encuentra ante un factor de bajo o alto riesgo. Vale aclarar, según las explicaciones de los especialistas, que un diagnóstico que de positivo no implica que la afectada sea víctima de un cáncer cervical, pero aun así deberá tomar los recaudos para evitar que la patología conlleve a esa consecuencia.
ACTITUDES
PREVENTIVAS
Tras la campaña de vacunación contra el VPH que lanzó el Ministerio de Educación, en el que las destinatarias eran las niñas de once años que no mantuvieron relaciones sexuales, en centros sanitarios aumentó la demanda de consultas, por lo que también se incrementó la cantidad de interesadas en practicarse un PAP.
"La difusión de la enfermedad permitió que haya más posibilidades de diagnosticar la presencia del virus", destacó Susana Fernández, a lo que añadió que "la repercusión directa fue el aumento de estudios de Papanicolaou que las pacientes comenzaron a hacerse preocupadas ante el conocimiento de la patología".
Si bien la profesional declaró que la forma más efectiva de prevenir este y todo tipo de virus que se transmite por contacto sexual es mediante el uso del preservativo, recordó que la dosis para aplicarse se puede adquirir de forma particular en cualquier farmacia. Sin embargo, comentó que "aquellas mujeres que ya tuvieron relaciones, lo que implica que pudieron estar expuestas ante el VPH, no se aplican la vacuna". La medicación tampoco es cubierta por las obras sociales, y ronda los 500 pesos, lo que la vuelve poco accesible para gran parte de la población.
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