Organizó cortes y ollas populares en puntos clave de la ciudad; también exigió mejoras en la asistencia social
En reclamo de mejoras en la asistencia social y por la generación de puestos de trabajo genuino, la organización Barrios de Pie encabezó ayer una jornada de protesta con cortes parciales y la instalación de 100 ollas populares en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires, que generaron un caos de tránsito.
Además, la agrupación social reclamó ser recibida por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta . Fuentes oficiales rechazaron el diagnóstico crítico de la pobreza esgrimido por Barrios de Pie, pero aseguraron que "los canales de diálogo están abiertos".
"Contra el hambre y el trabajo digno" fue la consigna principal de la jornada, que comenzó a las 7, con un corte que se extendió durante dos horas, en Callao y Corrientes, lo que desató muchos problemas vehiculares en la ciudad. Al reclamo se unieron, además de Barrios de Pie, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y el Movimiento Popular la Dignidad (MPLD).
Con música y platos de fideos, se instalaron ollas populares que dieron de comer a unas 300 personas. Al mediodía se montó una de las "ollas" más concurridas en Corrientes y Carlos Pellegrini, frente al Obelisco. El color lo pusieron las banderas de Barrios de Pie y la CTEP, que apuntaban en sus inscripciones a "acabar con el hambre".
Mientras tanto, en plaza Constitución, plaza Flores y en la estación de Retiro, entre otros puntos, se montaban ollas populares más pequeñas. Al cierre del día, a las 19, hubo una concentración en plaza Congreso, con el objetivo de visibilizar la problemática del "aumento de las personas que están en situación de calle". También esta movilización generó caos de tránsito.
Las organizaciones aducen que la asistencia gubernamental que brinda la Ciudad es "insuficiente", en un "escenario de crisis, con un aumento de las familias que acuden a comedores comunitarios".
"No surge una respuesta acorde con los problemas que se generaron por la políticas económicas de los últimos meses", dijo a LA NACION Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie.
En tanto, denunció que la situación de los trabajadores informales "es alarmante por la pérdida de changas". Y agregó: "Tenemos cada vez más chicos en los comedores y no aparece un incremento de la ayuda acorde al deterioro social".
Barrios de Pie estima en un 50% el aumento de la presencia de chicos a comedores comunitarios en la Capital Federal en el primer semestre. "Los comedores están abarrotados de gente y la política social del gobierno retrocede. Queremos trabajar y dejar de ir a los comedores", dijo Cristian Romo, dirigente de la CTEP. Además, aseguró que la situación es particularmente crítica para los trabajadores de la "economía popular". Romo agregó: "Por cada trabajador de la economía formal que pierde su trabajo, a cuatro de la economía popular les sucede lo mismo. Es más gente que va a los comedores, y no todos encuentran una solución allá, es angustiante".
En el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la ciudad rechazaron que la situación en los comedores comunitarios sea "crítica", como grafican las organizaciones sociales.
"Siempre respondimos a las necesidades que nos han planteado, vamos a seguir trabajando como hasta ahora", aseguraron, a través de un comunicado, en la cartera que conduce Guadalupe Tagliaferri y minimizaron las causas que motivaron la protesta.
"Los representantes de las organizaciones tienen canal de diálogo permanente con las autoridades, reciben apoyo para cooperativas de trabajo y entregamos diariamente comida para sus comedores", añadieron.
Protocolo
En el comienzo de la jornada, cerca de las 11, un grupo de manifestantes de Barrios de Pie mantuvo cortada la autopista Riccheri, a la altura de Villa Celina, durante algunos minutos. Unos 50 efectivos de la Gendarmería se hicieron presentes y desviaron el tránsito hacia una colectora. Tras negociar con los manifestantes, portando escudos y cascos, los efectivos disolvieron el corte. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se jactó del operativo "exitoso" y aseguró a LA NACION: "Se cumplió con el protocolo antipiquetes, hubo una decisión política de hacerlo y garantizamos la circulación en accesos federales".




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