El canje superaría el mínimo de aceptación que quería Economía

El canje superaría el mínimo de aceptación que quería Economía
Aunque no hubo información oficial, trascendió ayer que habría logrado cerca de 64% de adhesión
Con algo de suspenso en el final de la película, la aceptación del canje de la deuda se podría acercar al 70% deseado por el ministro de Economía, Amado Boudou, lo que le agregará al pago de intereses de la deuda de este año unos US$ 700 millones. De este modo, se habría superado el 61,4% necesario, según el equipo económico, para llegar al 90% de aceptación entre los dos canjes (2005 y 2010) e intentar cerrar la vía judicial de los embargos en el exterior.

Fuentes del mercado indicaron a LA NACION que el porcentaje de aceptación rondaba ayer al mediodía el 64%, al que se habrían sumado otros 4 puntos porcentuales aproximadamente de bonos que ya habían ingresado al canje de 2005 y que, por error, participaron en esta nueva operación. De ahí el dato del 68% que trascendió al mediodía, pero que en realidad no sería tal porque estos bonos deberán ser dados de baja cuando termine el canje.

De todos modos, este porcentaje que se resta por un lado sería compensado con "bonos que se perdieron, como ocurre en cualquier canje" (acreedores que desconocen su tenencia o que fallecen y sus herederos no reclaman), según anticipó Boudou. La cifra de títulos "evaporados", casualmente, sería también de 4 por ciento.

Además, las fuentes indicaron que anteayer a la noche el Banco de Nueva York comenzó a liquidar el nuevo bono a los inversores mayoristas que aceptaron el canje, una transacción que estaba muy demorada, por lo que a partir de hoy este título de deuda comenzaría a cotizar con mayor liquidez en el mercado.

Probable anuncio

Por su parte, en el Ministerio de Economía afirmaron a LA NACION que esperan confiados alcanzar el objetivo del 60% planteado públicamente por el ministro Amado Boudou, quien mañana estará en Brasil con su par de Industria, Débora Giorgi, para avanzar en las negociaciones por las trabas al comercio bilateral.

Tal vez la presidenta Cristina Kirchner primero -antes de partir a Canadá, donde el viernes almorzará con empresarios de ese país con inversiones en la Argentina y luego participará del G-20 el fin de semana- y luego Boudou anuncien hoy el número oficial.

También confirmarían que el canje quedará abierto unos días más para los inversores minoristas, de modo de mostrar "buena fe" ante los tribunales de EE.UU. para de resistir la presión de los fondos más hostiles que seguirán en juicio.

De hecho, ayer algunos bancos locales se habían comunicado con tenedores de bonos Discount recibidos en 2005 para invitarlos a volver a canjearlos, lo que daría cuenta de las dificultades que atravesó el Gobierno para lograr su objetivo. "Me dijeron que hay tiempo hasta el viernes para decidir. ¿Conviene?", le preguntó a LA NACION un lector.

De todos modos, cerca del ministro Boudou habían confiado hace una semana que es probable que el número final se aproxime al 70%, más cerca de la expectativa inicial, aunque sin poder lograr el acceso al mercado voluntario imaginado al lanzar la operación, por las altas tasas que debería pagar el Gobierno.

Si la Argentina quisiera salir ahora al mercado con el Global 2017, que formaba parte del plan inicial, debería pagar cerca de 11,7%, lejos de la tasa de un dígito que pedían los Kirchner.

Mientras tanto, el Gobierno deberá sumar unos US$ 700 millones al programa financiero de este año en términos de la carga de intereses de los nuevos bonos emitidos para tratar de salir del default.

Cuando se conozca el porcentaje final de aceptación, el ministro deberá probar la solidez de su estrategia judicial para frenar los embargos, frente a la segura embestida de quienes permanezcan como holdouts (ver aparte).

Al respecto, otro analista indicó a LA NACION que "es clave saber si ingresó un porcentaje importante de inversores minoristas italianos para sostener el discurso oficial de que sólo quedaron afuera los fondos buitre".

Si el número se acerca al 70%, los analistas creen que será un número positivo para que Boudou pueda defenderse dentro y fuera del Gobierno, aunque haya perdido la oportunidad de hacerlo a fines de 2009, mientras el Gobierno peleaba por apropiarse de las reservas del BCRA y tenía grandes chances de realizar un canje muy exitoso antes de la crisis griega.

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