El candidato prometió reglas de juego y guerra a la inflación

“Este país está gobernado por gente poco seria”, le dijo Alfonsín a industriales.

Sin nombrar una sola vez a la presidente, Cristina Kirchner, recurriendo a la memoria de su padre y enfatizando que “el país está gobernado por gente poco seria ”, el candidato presidencial del radicalismo, Ricardo Alfonsín, visitó ayer la Unión Industrial. Almorzó con los directivos de de la central fabril por más de 3 horas donde, cómodo, detalló su plataforma electoral. La UIA le entregó el mismo documento que en otras ocasiones presentó a la Casa Rosada y donde plantea cómo pasar del crecimiento económico al desarrollo.

En el almuerzo, Alfonsín arrancó: “El Gobierno pretende ocultar la gravedad del problema de la inflación y tarde o temprano lo vamos a pagar caro todos los argentinos” . Y añadió: “Nadie mejor que los radicales para saber del costo político y social de la inflación”, admitió en obvia referencia al gobierno de su padre y ejemplificó con Chile que pudo salir de una inflación de cerca del 28% a otra de un dígito (8,5%) en cuatro años.

Antes de la ensalada caprese, Alfonsín disparó su diagnóstico para octubre. Dijo que “ habrá segunda vuelta y luego gano yo” . Prefirió no abundar en detalles de sus alianzas electorales pero dejó en claro que no escatimará en acuerdos territoriales aunque evitará “un pastiche a nivel nacional”.

El candidato, que fue acompañado por el economista Adrián Ramos, tuvo tiempo para explayarse sobre su plataforma política y también aceptó la propuesta del titular de la UIA, Ignacio de Mengiduren, para hacer una visita por todo el edificio de Avenida de Mayo y de saludar, uno a uno, a los integrantes de los equipos técnicos de la UIA.

También, habló de la injerencia del sector público en las empresas. El candidato radical recurrió a un ejemplo: “Me hubiera agustado que no se privatizara YPF pero ya está y para que haya inversiones y desarrollo las reglas de jeugo deben ser permanentes ”.

Cuando llegó la bondiola caramelizada con papines y zanahorias glaseadas, Alfonsín prometió que “ pondré las manos en el fuego por los funcionarios que vaya a elegir, el valor de la ética lo mamé desde la cuna ”.

En el encuentro de ayer, a diferencia del que ocurrió la Semana anterior con el ministro de Economìa, Amado Boudou, hubo algunas ausencias. No asistieron Federico Nicholson, ni Daniel Funes de Rioja, de viaje en Ginebra por la OIT. Estuvieron, entre otros, el presidente de la UIA, José de Mendiguren, Luis Betnaza (Techint) y Cristiano Rattazzi (Fiat).

A la hora del postre (helado con frutos rojos y chocolate), Alfonsín compartió sus encuestas en la provincia de Buenos Aires, donde la intención de votos le dan a Cristina un 38% y a él un 26%. La próxima cita de la UIA, en dos semanas, es con Lilita Carrió, la candidata de la Coalición Cívica.

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