Mariano Rajoy, que presidirá el gobierno de derecha elegido el domingo, fue invitado a aplicar desde su primer día el plan de ajuste.
Falta al menos un mes para que Mariano Rajoy asuma como nuevo jefe de gobierno español, sin embargo, representantes de la Unión Europea, de las principales potencias regionales y las agencias calificadoras ya instaron al futuro presidente a tomar rápidas decisiones que saquen al país de la crisis. Ayer fue el turno de Angela Merkel, canciller alemana, quien pidió a Rajoy reformas “sin demoras” y de la agencia Fitch, que manifestó que quiere un “ambicioso y radical programa de reformas estructurales y fiscales” que “sorprenda” a los inversores. Entretanto, la primera colocación de deuda a corto plazo tras las elecciones alcanzó intereses marginales superiores al 5%, más de lo que pagan actualmente países que tuvieron que apelar a rescates financieros como Grecia y Portugal.
La advertencia de la canciller alemana estaba incluida en el telegrama de felicitación por el triunfo electoral que fue difundido ayer por el Partido Popular (PP). Allí, Merkel asegura que los ciudadanos le han dado “un mandato claro” para hacerlo en “este momento difícil para España y para Europa”.
Las palabras de la líder de la actual locomotora europea reflejan el temor de los países de la Eurozona respecto de una nueva recesión. Con una tasa de desempleo del 21,52% y dudas sobre su capacidad para cumplir con los objetivos de déficit público a los que se ha comprometido, España ve ahora también cómo le va saliendo cada vez más caro financiarse.
En la primera emisión de deuda tras la abrumadora victoria del PP, el Tesoro Público español colocó casi 3000 millones de euros en bonos a tres y seis meses a unos intereses marginales superiores al 5,22 y del 5,33%, los valores más altos desde 1993 y 1997 respectivamente. La prima de riesgo, el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, alcanzó además niveles cercanos a los 470 puntos básicos.
En ese marco, la agencia de calificación Fitch pidió al futuro gobierno “medidas adicionales” a las que ya tomó el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechando que la victoria electoral “ofrece una ventana de oportunidad”. Este planteo se suma al de Standard & Poor’s difundido el lunes en que señala que “la clara mayoría” del PP en las urnas “podría facilitar la implementación anticipada de medidas de reforma”. Ambas agencias decidieron por el momento mantener la nota de solvencia española en AA–, pero dejaron la puerta abierta a futuras rebajas.
Frente a este panorama, Rajoy quiere formar su gobierno lo antes posible dentro de los plazos que marca la ley. Para eso puso al frente de la transición a Soraya Sáenz de Santamaría, vocera del PP en el Congreso de los Diputados y a quien muchos analistas sitúan como posible vicepresidenta del nuevo gobierno, quien se reunirá hoy en el Palacio de La Moncloa con el ministro de la Presidencia en funciones, Ramón Jaúregui, para arrancar con el proceso. <



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