La campaña para octubre empieza a definir el tablero hacia 2015

La campaña para octubre empieza a definir el tablero hacia 2015
“Si querés ser campeón del mundo les tenés que ganar a todos. Soy respetuoso, pero me siento con confianza como para ganarles a todos en una contienda electoral”.
La frase, pronunciada en los últimos días por el intendente Humberto Zúccaro, no escapa al rango de lo esperable en el marco de una campaña electoral como la que desembocará en las legislativas del 27 de octubre. Con una salvedad: este año Zúccaro no es candidato, por lo que claramente se está refiriendo al 2015.

Nunca como ahora, las elecciones legislativas son un anticipo de lo que la mayor parte del arco político ve como el premio mayor: la intendencia, que volverá a ponerse en juego dentro de dos años.

Pocas veces como este año, el escenario parece poblado de pesos pesado que orejean la baraja dispuestos a hacer sus apuestas.

El primero es el propio Zúccaro, anotado en la carrera desde el vamos, desoyendo los pedidos públicos de su flamante referente político, Sergio Massa, cuyos esfuerzos por convencer a su tropa de intendentes de que las reelecciones indefinidas lesionan la institucionalidad resultan por ahora del todo infructuosos.

El jefe de campaña de Massa, Juanjo Álvarez, parece menos inclinado que su referente a legislar un límite a los mandatos. Aunque admitió se tiende a ese tipo de regulaciones, opinó que, en todo caso, el límite a la eternización de los mandatos es el propio voto de los ciudadanos.

“No hay que ser drástico. Yo puedo querer quedarme en un lugar 400 años, pero si la gente me vota en contra se acabó”, dijo esta semana, en Pilar.

El contexto en el que la frase se pronunció no fue inocente: lo hizo en un acto con dirigentes del Frente Renovador organizado por el senador Jorge D’Onofrio, quien se anticipa a mostrarse como rival interno de Zúccaro de cara al 2015. A él, justamente, se refería el intendente cuando pronunció la frase que abre esta nota.

Desde adentro

Con un Massa que ve consolidarse su figura dentro del peronismo no kirchnerista, no es raro que sus seguidores piensen en el 2015 con la presidencia, la gobernación y las intendencias en disputa.

En los últimos días, cerca de D’Onofrio volvieron a referirse a la relación distante que el legislador mantiene con Zúccaro y dejaron trascender ciertos signos de enfrentamiento.

“Zúccaro le pidió a Massa que nos baje la lista local, pero Sergio le dijo que había participado de las PASO y que ya no se podía hacer nada”, le confió a El Diario un referente cercano al senador.

La lista a la que se refería es la colectora de Unión Popular, que encabeza el concejal Gustavo Trindade y que obtuvo un 11,32% de los votos. Un caudal que el zuccarismo busca recuperar en las generales para levantar el 37,64 de agosto, el resultado más magro de la década. Un número que si bien lo sigue mostrando como claro líder político del territorio, habilita a sus eventuales adversarios a soñar con un cambio de elenco dentro de dos años.

Desde enfrente

Si el massismo recién nacido ya piensa su sus propios armados para 2015, el kirchnerismo tendrá por fuerza que empezar a hacer lo propio.

Con la exclusión legal de la presidenta Cristina Fernández como candidata presidencial, la sucesión tiene aún más incógnitas que certezas en lo que a nombres refiere.

El único que aparece hoy anotado es el gobernador bonaerense Daniel Scioli, que decidió ponerse al hombro la campaña del kirchnerismo bonaerense para las legislativas sea cual fuera el resultado.

En Pilar no hace falta buscar demasiado para encontrar al principal referente sciolista: es José Molina, funcionario provincial, dirigente de la DOS y líder histórico del peronismo de Presidente Derqui.

En estas elecciones, el molinismo encabeza una extraña alquimia, llamando a votar por los candidatos del kirchnersimo provincial y por los del massismo zuccarista en Pilar.

Por ahora, Molina esquiva prolijamente hablar en público de su futuro para el 2015. Y menos de una eventual ruptura de la alianza que contra todo pronóstico sostiene desde hace una década con el zuccarismo.

Pero en las segundas líneas de ambas corrientes tienen menos motivos para disimular las diferencias que, coinciden, podrían terminar en un enfrentamiento electoral más temprano que tarde.

Los sectores del kirchnerismo que hoy sustentan la candidatura de Santiago Laurent, con sus críticas a lo que denominan como el “modelo Pilar” también empiezan de a poco a pensar en el 2015 para completar un escenario que, con el signo de la novedad, ya se muestra tan interesante como impredecible.

Anotados para la intendencia

Los nuevos y los de siempre

Por fuera de lo que podría definirse como una interna ampliada del peronismo, otras fuerzas y sus referentes tienen en el 2015 un horizonte en el que pensar.

Cerca como nunca antes de llegar a una banca de concejal en las elecciones de octubre de la mano del Frente Progresista, Gabriel Lagomarsino es una de las figuras que seguramente buscará participar de la elección por la intendencia, como hizo en cada comicio desde el 2003.

Con más persistencia que armado territorial propio, tendrá que dar una pelea en la que con certeza encontrará adversarios internos.

Otro que asegura que llegó para quedarse es Nicolás Ducoté, actual primer candidato del denarvaismo, pero que conserva excelentes relaciones con el Pro y hasta buen diálogo con el massismo. Es que más allá de la fuerza que lo contenga, parece tener muy clara su decisión de jugar en el 2015.

8

listas son las que competirán ean las legislativas del próximo 27 de octubre.

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