Propio de una ciudad endeudada políticamente. La candidatura de Baragiola, es huir hacia adelante, para salir del atascamiento que produjeron el PRO y Agrupación Atlántica. El cierre de listas de las PASO, dejó al desnudo una llamativa falta de competencia tanto en el oficialismo, como en la mayoría de la oposición.
La candidata proveniente del radicalismo, no colma las expectativas de los socios de CAMBIEMOS, pero reúne un posicionamiento electoral, que la exime de otros análisis, que se admiten en forma reservada, pero no pública. De hecho, fue la gran derrotada a manos del cuestionado intendente municipal y proscripto hasta en las fotos por la propia gobernadora Vidal. Baragiola es sólo la coyuntura, de otro desbarajuste mayor. La aparición política de María Eugenia Vidal, por su importancia adquiere una dimensión providencial. Sin su figura, hoy estaríamos hablando de otra cosa, sin dudas. A Vidal, Dios no le dio el don de transferir votos, ésta máquina de tracción que hoy no le permite cerrar las cuentas, según los últimos sondeos previos a una semana de las PASO.
El PRO en su afán de sumar territorialidad, no repara en los medios para alcanzar sus fines. Así surgió Arroyo, con su partido vecinal pegado a los globos amarillos. Este alquiler de un vientre político, provocó el nacimiento de un monstruo, al que no le han encontrado la vuelta. Han convertido a Mar del Plata en el faro de lo que no debe hacer en política, y la oposición hizo foco en esta lectura y no desaprovechó la oportunidad de hacer blanco en el flanco más débil.
Este fue el motivo para elegir el escenario de la candidatura de CFK, que a esta altura se ha convertido en la amenaza más seria a CAMBIEMOS, fundamentalmente en Mar del Plata. La nueva versión de CFK llenó con renovado look la mayor sala del complejo Radio City. No fue necesario un mayor despliegue, frente al trabajo a destajo a la que es sometida María Eugenia Vidal, que debió apelar a la incursión de la doctora Elisa Carrió, para fortalecer una comprometida Quinta Sección Electoral, la mayor del interior bonaerense.
Baragiola cosechó además una rotunda caída en celebración de la interna de la UCR. El 7 a 3, fue un reflejo de cómo se expresaron sus correligionarios dirimiendo la interna. Sin embargo es todo cartón pintado. En una diezmada oferta electoral es posible un ensayo del desafío a la Ley de Gravedad. Su triunfo en agosto y octubre, serán su catapulta como sucesora del intendente Arroyo.
Nadie pondrá en discusión su derecho ganado y legitimado en las urnas. ¿Se cierra un capítulo con vistas al 2019 o queda abierta otra instancia indescifrable? ¿Se replegará el PRO y se despegarán los adversarios internos de Baragiola ante esta contingencia? Los dos años que restan del actual gobierno municipal, serán un lapso en el cual muy difícilmente amainen las ambiciones de ganar espacios, en esta ciudad cuya conquista resulta esquiva al presidente de la Nación y a la gobernadora de la Provincia, como siempre le fue al peronismo.
Macri y Vidal, no le han sacado el cuerpo a Mar del Plata que no es Santa Cruz ni Arroyo es Alicia Kirchner, sin embargo nunca lo dirán públicamente, pero los mayores dolores de cabeza se han provocado en el mojón 404 de Autovía Juan Manuel Fangio. El desembarco de ministros, secretarios de Estado, jefe de Gabinete, todo el elenco de Vidal, permanente auxilio económico y financiero, tuvieron su viaje de ida hacia Mar del Plata. Las complicaciones del tramo del retorno están a la vista. El gobierno nacional, por ejemplo está a punto de duplicar, los fondos que envió Cristina Kirchner a Santa Cruz. Mar del Plata, con una misma matriz que la provincia patagónica, es inviable sin las reformas que todavía no empezaron.
El cuadro de situación es de alerta máxima, la reacción fue lenta, dotar de un mínimo confort de gobernabilidad a la MGP, fue una exigencia, para no ceder una ciudad estratégica. Mar del Plata con luz propia, es La Matanza del interior bonaerense, o la provincia de Buenos Aires en la Argentina. Electoralmente es un emblema del que ningún presidente o gobernador, pudo prescindir.
Sólo en esta ciudad, el METROBUS, un ícono del PRO, será puesto en debate público, es toda una señal. ¿Cuál es la relación de fuerzas dentro de la coalición CAMBIEMOS? El disciplinamiento proviene del poder y la billetera. Es casi una discusión en vano, un exceso, si nos atenemos a que sólo se cumple una elección legislativa, donde estarán en juego las verdaderas discusiones de fondo del modelo, que el ingeniero Mauricio Macri implantó desde su gobierno en 2015, para desalojar al kirchnerismo.
Bárbara Bonelli, candidata a legisladora por la ciudad de Buenos Aires, en la lista que encabeza Martín Loustau, expresó “CAMBIEMOS fue una coalición que quedó encerrada en el PRO”. Las diferencias que han aparecido se han zanjado “manu militari”, como en el cierre de listas que han abortado a las PASO, como mecanismo de selección interna de espacios comunes.
El riesgo de ser Venezuela, con las consecuencias que se viven en ese país, y un claro rumbo de conducción en esa dirección, fue evitado por CAMBIEMOS. Su primer examen en las urnas, suponen una ratificación del mandato conferido hasta el 2019. Una transformación de semejante naturaleza, deja lugar a las turbulencias, es inevitable. Algunos síntomas se han neutralizado, otras señales se van ensamblando con las duras y necesarias reformas.
Mar del Plata es otro concierto. Domina un desarraigo político que la ha sumido en un estado cuasi desesperante. Los mayores desvíos del kirchnerismo impactaron en una ciudad, endeudada políticamente, que no aprendió a vivir sola, pese a su enorme riqueza y potencial. Es una hipoteca política que está muy lejos de saldarse, vive en la dependencia de otros poderes, a los cuales se debe resignar y someterse, por lo menos en esta transición.





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