La fuerte lluvia sobre la ciudad comenzó a caer copiosamente la noche del pasado domingo y se extendió, con diversa intensidad, durante la jornada de ayer.
Los cuencos del sector norte trabajaron en su límite y hubo problemas de filtraciones en un quirófano del Lucio Molas.Acumulación de agua en los laterales de las principales arterias como la avenida Circunvalación y avenida Perón, ingresos como el del Santa María de La Pampa o la escuela Agrotécnica se vieron comprometidos por la abundante cantidad de agua acumulada; los cuencos de Zona Norte al límite de su capacidad y la diversa afectación del trabajo a realizar en oficinas públicas, fue parte del saldo de la intensa lluvia que azotó la ciudad. Conflictos que afloran con el agua, cuando la intensidad de las precipitaciones supera las expectativas.Desde que comenzó a precipitar el domingo por la noche y su continuidad en el día de ayer, de la misma forma que el agua que no puede escurrir, se acumula; lo mismo ocurre con las falencias que se observan luego de este tipo de fenómenos. Aunque el Servicio Meteorológico Nacional anunció que las lluvias caídas hasta el mediodía de ayer, rondaron los 55 milímetros, muchos fueron los inconvenientes generados.La avenida Circunvalación y la avenida Perón, principales vías de conexión en la ciudad, sufrieron la acumulación del líquido elemento en algunos tramos y esto perjudicó no sólo la circulación, sino también el estado del asfalto. Los cuencos de Zona Norte, ubicados muy cerca uno de otro, trabajaron al límite, pero resistieron el agua acumulada. El más aliviado fue el ubicado frente al Santa María de La Pampa, pese a que el ingreso al barrio por la calle Víctor Arriaga, ya de forma habitual, resultó intransitable. Lo mismo ocurrió en el ingreso a la escuela Agrotécnica.Por otro lado, en el hospital Lucio Molas, se observaron filtraciones en diversos sectores y el quirófano cinco debió ser clausurado, debido al ingreso de agua que contaminó la zona cuyo uso requiere esterilización; ayer mismo no fue utilizado. El vestuario de damas de la misma área evidenció filtraciones de lluvia a través de los conductos de ventilación.Casi de la mano, barrios como el Plan 5000 denunciaron desbordes cloacales, en la esquina de Utracán y Falasca. En algunas esquinas céntricas y a la salida del hospital Lucio Molas por Raúl B. Díaz, los semáforos permanecieron fuera de servicio. Consultado por Radio Noticias, Nicolás Echeverría, director de Agua y Saneamiento local, admitió que los reclamos recibidos entre el domingo a la noche y ayer a la mañana. "Esto es lo que pasa siempre que caen estos golpes de agua violentos. Al estar los vecinos conectados con los pluviales a las cloacas, el líquido transportado aumentan sustancialmente y los caños no están preparados para ese caudal. Esto pasa siempre y va a seguir pasando", dijo. Tránsito.Uno de los episodios más llamativos fue el cierre "obligado" tanto para empleados como trabajadores, de la oficina de Tránsito del municipio santarroseño. Tal como informó una de las empleadas a este diario, ya desde el domingo estaban con inundaciones en algunas zonas del interior edilicio.Según se observó ayer por la mañana, el agua siguió filtrando por la noche y entró en contacto con parte del cableado que alimenta las computadoras que se utilizan en dicha repartición. Una de las mismas habría explotado y por un cortocircuito, el lugar quedó a oscuras. El director, Néstor Jesús Rodríguez junto al encargado del área, Fabricio González Martín, dirimían la situación de los trabajadores, para definir cómo proceder. Finalmente, dieron asueto para analizar cómo seguiría el clima y si hoy volvía a funcionar la repartición municipal. También se quemaron tres computadoras utilizadas en la zona de Registros.En cuanto a los turnos para la licencia de conducir, el municipio informó que aquellos vecinos que ayer tenían turno deberán comunicarse a los teléfonos 420004 y 422220 para reprogramarlos.Otro servicio que se vio afectado por la lluvia, fue la recolección de residuos. El Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (EMHSU) debió interrumpir el servicio durante la noche del domingo.Filtraciones en obra "sin inaugurar"El hospital de Toay, Segundo Taladriz, amaneció ayer con innumerables charcos de agua en su interior. Pero lo llamativo es que las goteras no aparecieron en la zona más "antigua" del nosocomio, sino en la nueva, que comprende 700 metros cuadrados y que aún no ha sido inaugurada.Una empleada del lugar mencionó que se iba a poner en funcionamiento de manera oficial durante el pasado mes, "pero con el cambio de director, se retrasó".Luego de una recorrida, que observó filtraciones en paredes y techos y también mediante las grandes aberturas, el capataz de la obra y trabajador de la empresa constructora Ilka, Andrés Correa, recorrió el lugar y dialogó con LA ARENA.Explicó que hubo filtraciones en el techo de loza por la rotura de la membrana. "Por eso el agua se cuela bastante. En otros sectores, por la misma lluvia también se filtró en las aberturas que, como son tan grandes, quedaron mal selladas", expresó.Correa aseguró que encontraron filtraciones en un sector de 50 metros cuadrados de techo. "Cómo la obra no ha sido inaugurada aún, es mejor encontrar los problemas ahora antes de entregarla", aseguró.
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