Cada vez hay menos caminos para evitar un retoque del boleto de ómnibus: sin bien mañana los concejales de la comisión de Servicios Públicos pedirán a la provincia asistencia económica, desde la administración de Hermes Binner advirtieron que "es imposible" subsidiar al transporte de pasajeros de Rosario. Paralelamente, la llegada de más aportes nacionales para sustentar la actividad sigue siendo una incógnita.
Boggiano, quien fue citado para mañana, a las 9, al anexo del Concejo, igual se mostró predispuesto a escuchar los requerimientos de los ediles y a sumarse a los reclamos a la Secretaría de Transporte de la Nación, a la que apuntó por no priorizar "la situación del interior, que no dista en absoluto de lo que subsidian y resuelven en el Area Metropolitana de Buenos Aires".
Respecto de los subsidios nacionales y la posibilidad de una mejor distribución en el interior del país, la administración de Miguel Lifschitz sigue en espera: la secretaría al mando de Juan Pablo Schiavi había concedido una audiencia para mañana, pero fue postergada y no hay fecha de reprogramación. Incluso un grupo de concejales había anunciado su presencia en la Capital Federal para potenciar la demanda.
Sin sintonía. En la actualidad, entre el valor del viaje en colectivo (1,60 peso) y el costo del servicio existe un desfasaje de 50 centavos. De aplicarse una suba de la tarifa, rondaría los 20 y 30 centavos.
Paralelamente, el ex concejal del PJ Osvaldo Miatello y el actual edil Oscar Greppi (ARI-Coalición Cívica) plantearon sendas iniciativas tendientes a eludir un nuevo aumento del boleto.
Los proyectos aluden a la incorporación al fondo compensador del transporte de dineros surgidos del estacionamiento medido, del uso de las plataformas de la Terminal de Omnibus Mariano Moreno, de lo recaudado por multas de tránsito y del derecho de espectáculo por asistentes al casino.



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