Exultante tras el triunfo que ayer obtuvo Instituto frente Juventud Unida de Gualeguaychú, Cacho Buenaventura se prepara para salir a escena y tener un nuevo contacto con la prensa. Pero esta vez no lo hará como humorista ni será para presentar ninguno de sus espectáculos, será estrenando el pergamino de político.
Se define como “un ciudadano de a pie” que se animó a incursionar en la política tras aceptar, nada más ni nada menos, que una candidatura a la vicegobernación de la Provincia de Córdoba. El cruzdelejeño le dijo que sí finalmente a Eduardo Accastello y completó así la fórmula que el Frente Córdoba Podemos llevará a las elecciones provinciales el 5 de julio.
En diálogo con LA MAÑANA, aseguró que fue “el Tata Dios” quien lo guió al momento de tomar la decisión y dijo estar convencido de que desde su nuevo lugar podrá ayudar a muchas personas. Aunque sus orígenes están en el radicalismo, el flamante candidato señaló que se incorpora al frente electoral para sumar y multiplicar, y pidió paciencia a los cordobeses para aprender cuestiones propias de la Legislatura; ámbito natural de un vicegobernador.
Además, destacó que fue muy bien recibido por la militancia que acompaña a Accastello y por sus equipos técnicos. Admitió que le dan “pena” los prejuicios que se generaron en torno a su designación y que no le molesta la comparación con Miguel del Sel aunque aclaró: “Creo que en este caso no es válida”.
Aseguró que su amistad con el gobernador José Manuel de la Sota sigue intacta y contó que recibió un afectuoso saludo del mandatario y del actual candidato de Unión por Córdoba, Juan Schiaretti.
- Accastello ya le había ofrecido un lugar en la política, ¿qué lo hizo decidirse por el sí?
- Acepté porque terminé de convencerme yo de que quería hacer esto realmente. Esto es algo muy personal, muy especial pero yo siento de que fue el Tata Dios el que quería que estuviera acá sino a este ofrecimiento se lo hubiesen hecho a otra persona. Y siento que este es el lugar desde donde yo puedo con mi trabajo y dedicación ayudar a muchas otras personas.
- Viniendo de cuna radical, ¿cómo lo recibieron en el Frente Córdoba Podemos?
- En realidad de cuna radical y de mama peronista, muy peronista así que estoy acostumbrado a la convivencia. Y la idea cuando acepté la propuesta de Eduardo fue arrimarme para sumar, para multiplicar, pero de ninguna manera para restar y mucho menos para dividir. Me han tratado con mucha consideración y muchísimo respeto, y esos abrazos de “bienvenido compañero” te movilizan. Me gusta, eso me compromete mucho mas cuando digo que tengo que trabajar, preparame y estudiar para estar a la altura de esos abrazos.
- Cuando se oficializó su candidatura, surgieron las comparaciones con Miguel del Sel y muchos prejuicios para los que no vienen de la política...
- Me causan pena los prejuicios en torno a mi candidatura, tanta energía mal gastada. Vengo del llano, soy un hombre común de a pie y no pertenezco a la política, pero no por eso no puedo ser capaz de hacer las cosas bien. Lo de Del Sel no me molesta pero no sé si vale la comparación. Tengo para aportar a esta fórmula por sobre todo trabajo y dedicación al ciento por ciento. Me atrae la propuesta estoy convencido que lo que ofrece Eduardo es lo que necesita Córdoba para la transformación. Y yo encajo en ese proyecto.
- Varias veces dijo que Córdoba está linda pero ahora habla de una necesidad de transformación...
- La idea no es confrontar, ni tirar, ni romper para empezar de cero. Es seguir lo que se empezó, terminar lo que no se hizo y hacer lo que todavía no está. Es cierto, Córdoba está muy linda quién podría decir que está fea queriéndola como la queremos, pero por qué no podemos soñar con dejarla mejor todavía. Volver a recuperar la capacidad de querer de nuestro lugar, en eso trabajamos. Yo vengo del norte, ahí empezamos a hablar con Eduardo y ahí yo sentí que era capaz de participar y con mi trabajo transformar esa zona de la provincia. Quiero que no se vuelva a achicar el pueblo, tenemos que volver a llevar a cada lugar lo que la gente necesita básicamente: agua, ruta, una escuela. En el hospital todo lo que corresponde incluido la parte humana, una persona que contenga, que haya recursos humanos. Porque si no después esa gente por un problema de salud emigra de su pueblo, lo achica, empezando por desarmar la familia. El que se va buscando trabajo o buscando estudio, empieza rompiendo una familia y eso es lo que no queremos que pase, queremos llegar a estos lugares para que la gente tenga lo que necesitan.
- Ante un eventual triunfo, le tocaría manejar la Legislatura de Córdoba, ¿estaría a la altura?
- Recién dije que sí a esta candidatura hace 10 días. Nunca dije que estoy listo, que estoy preparado. Pero sí necesito hacerlo, tengo que aprender esas cosas y el equipo que acompaña a Eduardo es gente muy proa, muy capacitada, muy profesional, pero sobre todo muy generosa con su sabiduría. Hoy no cualquiera anda regalando lo que sabe y yo cuento con el pleno respaldo de esos equipos. No podría ser tan tonto como para no aprovechar la oportunidad. Pido nomás que se me permita el intento de aprender para estar a la altura.




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