En busca del apoyo de Brasil, Lagarde promete reformas

En busca del apoyo de Brasil, Lagarde promete reformas
La candidata a jefa del FMI viajó a Brasilia y dijo que daría más poder a los países emergentes

En busca del apoyo de Brasil, Lagarde promete reformas

Mantega y Lagarde, ayer, en Brasilia. Foto AFP

BRASILIA.- La ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, candidata a suceder a Dominique Strauss-Kahn en la dirección del FMI, logró ayer un fuerte respaldo del gobierno de Brasil, que reclama desde hace años reformas en el organismo que favorezcan a las economías emergentes.

Lagarde, que integra el gobierno de derecha de Nicolas Sarkozy, prometió ayer en Brasilia al gobierno de Dilma Rousseff que profundizará las reformas iniciadas por Strauss-Kahn, que renunció al cargo tras ser acusado por la justicia norteamericana de agresión sexual contra una empleada de un hotel neoyorquino.

"La prioridad es continuar y profundizar las reformas. Particularmente, estoy extremadamente inclinada a modificar la gobernabilidad para permitir una buena representación de todos los miembros", dijo Lagarde, luego de reunirse con su par brasileño, Guido Mantega.

Lagarde inició en Brasilia una gira que también la llevará a la India, China, Rusia y Arabia Saudita, en medio de la competencia con el otro candidato declarado, el presidente del banco central mexicano, Agustín Carstens.

Mantega dijo este mes que el próximo jefe del FMI debería ser elegido por sus méritos más que por su nacionalidad, y señaló que el aumento de la influencia de los países emergentes debía ser reconocido.

"Lo que Brasil desea es que el plan de reformas establecido sea cumplido", dijo Mantega, que defendió el aumento de participación de los países emergentes y también un FMI no atado a las políticas ortodoxas "del pasado" para enfrentar las crisis.

Mantega afirmó: "No hay un candidato de los [países] emergentes en este momento", y dijo que Brasil decidirá su postura después de conocer todas las propuestas.

Sin embargo, distintos funcionarios han dicho en privado que el gobierno de Dilma respaldaría a Lagarde a cambio de que las economías emergentes obtengan más influencia en la toma de decisiones del FMI. Las autoridades brasileñas afirman que Lagarde tendría más influencia para lograr cambios en el fondo que Carstens, que llegará hoy a Brasil para promover su candidatura. Carstens advirtió ayer que la tradición "obsoleta" de que el director de esta institución tenga que proceder de Europa le resta "legitimidad" y lesiona su "efectividad".

"Si sale elegido un europeo porque es el mejor, está bien; pero no se debe tomar como un derecho adquirido", advirtió Carstens, en España, donde comenzó ayer una gira que lo llevará también a Portugal, Brasil, la Argentina, la India, China y Japón.

Hegemonía regional

Sumidos en una disputa por el liderazgo regional, Brasil y México han mantenido frías relaciones en los últimos años y a menudo sus cancillerías se han enfrentado en el ámbito internacional.

El directorio del FMI tiene plazo hasta el 30 de junio para elegir al sucesor de Strauss-Kahn, al que le esperan varias tareas pendientes, más allá de la reforma del organismo.

La más importante de ellas es la crisis financiera que amenaza a varios países europeos, particularmente Grecia, que enfrenta una semana decisiva, ya que en los próximos días los expertos del FMI, de la Unión Europea (UE) y del Banco Central Europeo (BCE) deberán emitir su veredicto sobre si el país ha hecho suficientes esfuerzos para recibir el próximo tramo de ayuda.

El país se encuentra al borde de la quiebra, situación que pone a la vez en riesgo la credibilidad del euro y de las instituciones europeas.

El carismático Strauss-Kahn había actuado como un imperturbable administrador de crisis al influir sobre Atenas, Berlín, Fráncfort y Bruselas, desde que la crisis de deuda soberana de la zona euro explotó en 2009. Su renuncia en medio del escándalo por una supuesta agresión sexual ha sumado más incertidumbre a la crisis europea.

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