El ministro de Hacienda, Guido Mantega, aseguró que la institución monetaria tiene autonomía. La medida, sorpresivamente tomada el miércoles, despertó apoyos y suspicacias
Mantega consideró positiva la decisión del Banco Central, que antes había aumentado la tasa en 1,75 puntos para contener la inflación. Tras ese primer anuncio, el mercado esperaba unánimemente que el BC interrumpiera las alzas y mantuviera la tasa, y por esa razón la baja fue recibida con sorpresa.
Declaraciones del Gobierno en la semana habían sido interpretadas como una eventual presión al ente. "Queremos tener en el horizonte la posibilidad de reducir los intereses de Brasil, que posee la tasa más alta", dijo la presidente Rousseff el martes. Un día antes, el ministro de Hacienda había anunciado un aumento de la meta de ahorro en el superávit fiscal primario y había precisado que eso permitiría ayudar a reducir la tasa de interés a medio y largo plazo.
Al justificar la reducción de la tasa de interés, el Banco Central manifestó que temía que la situación internacional acelerara la moderación del crecimiento económico brasileño.
El boletín de mercados emergentes de Bank of America/Merril Lynch indicó que el corte anticipa futuras reducciones en la tasa de interés en las próximas reuniones del comité. "Ahora esperamos que el Banco Central realice otros tres cortes de 50 puntos básicos en las próximas reuniones (octubre, noviembre y enero). Esos cortes llevarán el Selic (la tasa) a 11% al concluir este año y a 10,5% en 2012", señaló el boletín.
Con su decisión, el BC indicó confianza en la tendencia de reducción inflacionaria prevista por el gobierno para los próximos meses. Para la Confederación Nacional de la Industria (CNI), la baja ayudará a enfrentar las dificultades surgidas de la crisis financiera global y permitirá sustentar la actividad económica. "El Banco Central priorizó la sustentación de la actividad económica en un momento de menor ímpetu de la inflación", señaló un comunicado.
En el mismo tono, el diputado Paulo Pereira da Silva, presidente de la organización Fuerza Sindical, indicó que la reducción de la tasa referencial de intereses fue un paso en la dirección correcta, aunque consideró que fue insuficiente. "El Banco Central acertó en el remedio pero se equivocó en la dosis", consideró.
Citados por la prensa local, varios analistas económicos indicaron que la decisión es un peligroso precedente porque indica que el BC cedió en su independencia frente al gobierno.
La propia mandataria, Dilma Rousseff, respondió brevemente a esos temores en una entrevista. "Desde el gobierno del ex presidente Lula (Luiz Inácio da Silva) e incluso antes de él, se optó una relación de autonomía entre el gobierno y el Banco Central", afirmó. "Creo que dependiendo de la coyuntura internacional tendremos un aumento o disminución" de los intereses.
Brasil tiene "armas para combatir"
La presidente aseguró, además, que Brasil está preparado para enfrentar esta "fase crónica" de la crisis internacional y está en condiciones de convertirse en uno de los países que más crecerá en los próximos años.
En ese sentido, destacó que el país cuenta con reservas internacionales por más de 350 mil millones de dólares, además de los depósitos obligatorios de la banca, que le permiten sortear la crisis. Brasil tiene "armas para combatir la crisis", destacó.

Comentá la nota