El ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó que “difícilmente” se cumpla la meta prevista para 2010 y apuntó al gasto excesivo de estados y municipios
El superávit primario del Gobierno Central de Brasil cayó agudamente en noviembre en la comparación interanual, aumentando la presión sobre las nuevas autoridades para que ordenen las cuentas fiscales, algo que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien se mantendrá en su cargo bajo el gobierno de Dilma Rousseff, ya prometió hacer a partir de 2011.
El Gobierno Central, que incluye al Tesoro, al Banco Central y a la Previsión Social, anotó un superávit primario de 1.100 millones de reales (u$s 650 millones) en noviembre, lo que representa poco más del 10% del superávit de 10.700 millones de reales registrado en el mismo mes del 2009, dijo ayer el Tesoro Nacional.
La cifra también fue mucho menor a los 7.700 millones de reales anotados en octubre.
El gobierno brasileño mantuvo un alto nivel de gastos antes de las elecciones presidenciales de octubre, lo que ayudó a generar presiones inflacionarias y expectativas para un alza de la tasa de interés.
Con estos datos, el superávit acumulado en el año alcanza así los 64.558 millones de reales (u$s 38.150 millones), equivalentes a un 1,95% del Producto Interno Bruto (PIB).
El resultado de noviembre renueva la presión sobre la presidenta electa, Rousseff, que asumirá su mandato el 1º de enero, para que cumpla con su promesa de sustanciales recortes de gastos en el 2011 para volver a ordenar las cuentas públicas del país.
Más temprano, Mantega había dicho que Brasil podría no alcanzar su meta de superávit presupuestario primario consolidado en el 2010 debido a un gasto excesivo de estados y municipios.
“No sé si vamos a alcanzar (la meta presupuestaria). Basado en noviembre, no lo lograríamos”, dijo Mantega a la prensa, en referencia a la meta de superávit presupuestario fijada para todo el sector público no financiero en 2010, equivalente al 3,1% del PBI.
“Estamos trabajando para que el gobierno cumpla toda la meta, pero hay algunas dificultades en ciertos estados y municipios. La Unión (el Estado nacional) cumplirá con los 2,25%, pero no se si será alcanzado el 3,1%”,dijo Mantega, que continuará en el cargo después del 1º de enero.
El Banco Central divulgará las cifras presupuestarias consolidadas hoy. Estas se han deteriorado severamente en el 2010, básicamente por el creciente gasto gubernamental en un año electoral. De todas formas Mantega se mostró confiado en que las fuertes ventas minoristas durante las fiestas navideñas impulsen los ingresos impositivos y ayuden al gobierno a mejorar sus cuentas.
Respaldo de Lula
En tanto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió ayer a respaldar a Rousseff, al afirmar que hará un gobierno “extraordinario” y que no dejará que “el coche salga de la pista”. En una ceremonia de colocación de la primera piedra de una fábrica de la empresa automovilística Fiat en Pernambuco, al nordeste del país, Lula aseguró que “no todos los presidentes” han tenido el “placer de inaugurar la cantidad de obras” que él ha podido y agregó que se está recogiendo aquello que fue plantado “en momentos difíciles”.


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