Brasil intenta frenar la inflación favoreciendo el ingreso de dólares

Brasil intenta frenar la inflación favoreciendo el ingreso de dólares
La presidenta Dilma Rousseff dijo que "todo está bajo control" ante el anuncio de su ministro de Hacienda. El rumor de que la FED secaría la plaza en EE UU alentó especulaciones. El índice inflacionario fue de 6,5% en un año.
El gobierno brasileño decidió suspender el Impuesto sobre las Operaciones Financieras (IOF) aplicado a la venta de dólares con el fin de contener la depreciación del real, una relación que ayer alcanzó su nivel más alto en cuatro años. Es la segunda medida en ese sentido que toma el Ejecutivo en menos de una semana. Dilma Rousseff, por su parte, aprovechó la jornada para cuestionar a los opositores que critican la falta de decisión para combatir la inflación. "Todo está bajo control", aseguró la mandataria, para quien "la relación de varios componentes que caracterizan los indicadores macroeconómicos es muy saludable ".

El impuesto suspendido ayer por tiempo indeterminado estaba en el 1% desde septiembre de 2011 y se aplicaba sobre la venta de dólares en el mercado futuro, explicó en la capital brasileña el ministro de Hacienda, Guido Mantega. La noticia se conoció poco después de que el dólar alcanzara un valor de 2,15 reales en el cambio comercial.

"Ante la situación actual del mercado cambiario en todo el planeta no tiene sentido mantener barreras y penalizar las posiciones vendidas en el mercado futuro con una tasa del 1%", justificó Mantega. En los medios brasileños se destaca que la alta cotización del dólares en las últimas semanas obedece a la versión de que la Reserva Federal (FED) reduciría los estímulos monetarios a su economía, con lo que la cantidad de moneda en circulación disminuiría afectando su valor en los mercados internacionales. "Con esto (la supresión de impuestos) habrá una oferta mayor de dólares en el mercado, con una consecuente reducción de la devaluación del real", explicó Mantega ante la prensa. Como esperaba el ministro, minutos después de la entrada en vigor de la disposición, el dólar perdió 0,52% de su valor para cotizarse a 2,14 reales por unidad.

El pasado 4 de junio, por el mismo escenario de devaluación del real, el gobierno rebajó del 6 al 0% el IOF cobrado a las aplicaciones de renta fija de los extranjeros en Brasil. Adicionalmente, en los últimos días el Banco Central intensificó sus movimientos de compraventa de moneda extranjera en el exterior para evitar la disparada del precio del dólar.

La devaluación del real frente al dólar era señalada por sectores liberales como uno de los factores que alimentaban la creciente inflación, puesto que la relación cambiaria se transmitía directamente a los precios al "encarecer" los productos importados. La inflación es, en este momento, una de las mayores preocupaciones para el Ejecutivo. Esta semana dos de sus principales ciudades, Río de Janeiro y San Pablo, han atravesado masivas manifestaciones en reclamo por el aumento de precios del transporte (ver aparte).

La meta inflacionaria prevista por el gobierno para todo 2013 es de 4,5%, con un margen de variación de dos puntos porcentuales. Todo un desafío si se considera que en mayo el índice inflacionario alcanzó un acumulado de 6,5% en los últimos 12 meses, justo el límite más alto de la meta oficial.

Desde otra perspectiva, la depreciación del real era vista con beneplácito por sectores productivos como la industria y la agricultura, que mejoraron su competitividad exportadora en los últimos tiempos y también ganaron terreno en el mercado interno por el encarecimiento de los productos importados. «

Ap, dpa y Efe

san pablo: siguen las protestas

Más de 60 personas fueron detenidas ayer durante la cuarta marcha de protesta contra el aumento de la tarifa del transporte público en San Pablo. Según el diario Folha de Sao Paulo, los arrestos ocurrieron anoche mientras alrededor de 5 mil de personas se concentraban en los alrededores del Teatro Municipal, en el centro de la ciudad, para participar de la manifestación que, en sus tres ediciones anteriores, dejó decenas de vidrieras rotas, al menos 85 autobuses dañados y dos estaciones de subte destrozadas.

Cercados por un fuerte cordón policial, los manifestantes comenzaron la protesta gritando consignas contrarias al aumento del transporte de pasajeros, que pasó de tres a 3,20 reales (el equivalente al aumento de 1,5 a 1,6 dólares), mientras algunos eran revisados e interrogados por los efectivos. Por temor a los incidentes, varios comercios del centro paulista cerraron sus puertas a primera hora de la tarde. Al menos diez personas detenidas en la última marcha se encuentran procesadas por el delito de asociación para delinquir y dañar el patrimonio público.

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