La presidenta Rousseff dijo que ve al continente como "un hermano y vecino cercano".
"Brasil ve al continente africano como hermano y vecino cercano. Tenemos semejanzas y afinidades profundas", aseguró Rousseff. "Más de la mitad de los casi 200 millones de brasileños tiene ascendencia africana", continuó la presidenta, quien calificó esa circunstancia como motivo de "riqueza de la nación" sudamericana.
Aunque Rousseff no lo mencionó, el portavoz de la presidencia brasileña, Thomas Traumann, confirmó a Efe que Brasil condonará y reestructurará la deuda de 12 países africanos por valor de 840 millones de dólares. El vocero afirmó que esta medida ayudará a construir una estrategia más amplia para impulsar los lazos entre el país sudamericano y el continente africano, que cuenta con algunas de las economías de mayor crecimiento del mundo. Traumann indicó que el anuncio es una continuación de la cooperación de Brasil con África,
Rousseff, por su parte, afirmó que Brasil tiene un genuino interés en las relaciones con África y citó como ejemplo la destacada representación diplomática que el país sudamericano tiene en el continente africano, con 37 embajadas para 54 países, y proyectos de cooperación técnica en 40.
"Hoy vemos con orgullo que, cada vez más, las relaciones con el continente africano se rigen por un genuino interés de la sociedad civil brasileña y del sector privado", apuntó Rousseff. La presidenta, en Adis Abeba para los festejos del jubileo de oro de la OUA, firmó cuatro acuerdos de cooperación con Etiopía tras una reunión con el primer ministro etíope, Hailemariam Desalegn.
Este es el tercer viaje de Dilma Rousseff a un país africano en lo que va de año, lo que, según el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, reafirma el "interés estratégico" que Brasil le otorga a ese continente.
La Unión Africana (UA) conmemoraba el quincuagésimo aniversario de la fundación de la OUA, con una ceremonia a la que asistieron decenas de líderes africanos y dignatarios extranjeros, entre estos el secretario de Estado norteamericano John Kerry y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
Fundada en mayo de 1963 por un puñado de naciones africanas liberadas, la OUA se preocupaba en ese entonces de poner fin al régimen segregacionista en Sudáfrica y el colonialismo en el continente. Ahora la UA se aboca a la Agenda 2063, un proyecto para la integración política y económica de Africa.
El emperador etíope Haile Selassie y el primer presidente de la Ghana independiente, Kwame Nkrumah, fueron algunos de los líderes destacados que alumbraron la organización panafricana, integrada ahora por 54 miembros.
Los festejos darán paso hoy al comienzo de la tradicional reunión de dos días que mantendrán los jefes de Estado y de Gobierno de la XXI Cumbre de la UA, que lleva por lema "Panafricanismo y Renacimiento Africano".
La UA, que reemplazó a la OUA en 2002, no ha estado exenta de críticas habituales sobre su ineficacia a la hora de resolver los múltiples conflictos que han asolado el continente. No así su predecesora, la OUA, a la que se le reconoció el logro de su objetivo principal: la independencia de todos los países africanos. «



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