A principios del mes próximo estará lista la conciliación del monto de la deuda en default. La Argentina también presentará un esbozo del plan de pagos con el organismo
El Gobierno tiene contabilizada una deuda por u$s 6.026 millones. Pero a esta cifra se le deben sumar las penalidades por los intereses compensatorios y punitorios. Los cálculos más conservadores lo ubican entre u$s 1.200 millones u$s 1.500 millones adicionales. La Argentina intentará negociar una quita sobre este monto.
Viajarán a París el ministro de Economía, Amado Boudou, acompañado por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino y el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino. El otro tema a discutir será el plazo de pago. Para evitar al FMI la negociación habrá que hacerla pasar como un diferimiento en vez de una reestructuración de la deuda. Pero ello también implica un plan de pagos más corto. En el Club de París hablan de abonar todo en un periodo no superior al año y medio. Pero el Gobierno intentará estirar este plazo hasta al menos tres años.
Nos queda como tema final el Club de París para así resolver uno de los problemas que nos dejó décadas de endeudamiento y que terminó en el default de Rodríguez Saá, afirmó Boudou en declaraciones a la prensa durante el fin de semana. Y agregó: vamos a hacer una negociación que le sirva a Argentina para seguir creciendo y que sea aceptable para los acreedores.
El principal acreedor de la Argentina dentro del Club de París es Alemania con el 34% de la deuda. Le siguen Japón (26%), Holanda (9%), Italia (8%) y Estados Unidos (7%). Con España prácticamente se canceló todo el pasivo por u$s 1.000 millones en una negociación aparte. Originalmente estos pasivos estaban incluidos con los del Club de París, pero el Gobierno optó en 2007 por separarlos y priorizarlos.
El 15 de noviembre pasado, a través de un mensaje por cadena nacional, la presidenta Cristina Fernández anunció que el Club de París aceptó la propuesta argentina de renegociar la deuda en default, sin la intervención del FMI.
El Gobierno pretende con ello también destrabar créditos multimillonarios hacia el sector productivo, provenientes de las agencias de inversión de los países acreedores, que hoy no pueden prestarle a la Argentina por el default de la deuda.
La intención oficial es tener cerrada la negociación con el Club de París durante el primer semestre del año. Este sería el último eslabón importante para salir definitivamente del default de 2002.



Comentá la nota