A diferencia de Cristina, su candidato a vice fue todo lo enfático y directo que el PJ local pretendía: avaló explícitamente a Pérez, atacó el discurso de Iglesias y llamó a votar lista completa del Frente para la Victoria.
El embate de Boudou fue a pedido del PJ local que, abroquelado, salió a militar, en Godoy Cruz, contra el corte que pide el radicalismo en su jingle, en sus spots y en cada barrio que camina la fórmula y sus intendentes. Hasta el discurso del ministro de Economía en el Club YPF, los gestos del peronismo se habían limitado al uso de eufemismos que dieran a entender que “Paco” es parte del equipo de Cristina y que “un proyecto de provincia no puede estar aislado de un proyecto nacional”.
Sin embargo, y al cierre del acto, Boudou evitó dejar la puerta abierta a especulaciones políticas tal como sucedió con la visita de la presidenta, el 26 de setiembre, en la que no hubo pedido de voto a la fórmula local. Por ello, el candidato del FPV fue contundente en su postura: “No nos tenemos que dejar engañar. La elección presidencial es el 23 de octubre y hay un solo equipo de Cristina en Mendoza que es el de ‘Paco’ Pérez”.
Luego, el discurso fue tomando temperatura y el funcionario de la Rosada se metió con la estrategia radical disparando:
“Hay una publicidad política muy curiosa, la de un candidato que parece que va solo, que no tiene candidato a presidente ni a vice. Pero, lo más curioso es que en esa propaganda el candidato pide que corten boleta. Debe ser que se acuerda cuando le tocó gobernar y cortó el sueldo a los trabajadores”.
De esta manera y en clara alusión al candidato del radicalismo, Roberto Iglesias, los militantes congregados en el departamento que conduce Alfredo Cornejo coreaban de fondo: “El que no salta es radical..”. Mientras tanto, la fórmula y el candidato a intendente de ese municipio, Marcelo Costa, se lanzaron de las sillas a abrazar a Boudou y a tomarse una foto todos juntos. Un paso más atrás, Diego Bossio, Celso Jaque, los intendentes peronistas y legisladores saltaban reavivando la hinchada.
Los dardos del ministro no terminaron allí. Con la voz entrecortada, continuó: “No hay que confundirse porque ese candidato forma parte de un espacio y de una tradición, la del decir algo y actuar de otro modo como hace el actual vicepresidente Cobos que traicionó la voluntad del pueblo. Estoy convencido de que si ese candidato volviera a ser gobernador, haría lo mismo que hizo porque forma parte de un proyecto que cuando le tocó llevar adelante la gobernación de la mano de la Alianza fueron muy duros con los que menos tenían para pagar al Fondo Monetario Internacional”.
Como para rematar, el ministro lanzó: “A ese candidato le da vergüenza el espacio del que forma parte”. Antes, “Paco” Pérez y Carlos Ciurca, habían sido enfáticos en el pedido de “coherencia y lealtad a los ciudadanos”. Sin embargo, fue con Boudou cuando la militancia estalló en euforia.
Previo al acto en el Club YPF, donde -una vez más- tocó La Mancha de Rolando, el funcionario caminó junto a Pérez, Ciurca y Costa los alrededores de la Plaza Godoy Cruz (inundada por la “limpieza municipal”).
A la caminata se sumaron Marín Aveiro y Andrés Da Rold, quienes también apuntan a quedarse con los últimos bastiones radicales, es decir, con Tunuyán y Rivadavia. Durante el recorrido, los principales operadores de la fórmula local con sede en Buenos Aires admitieron la importancia que la Rosada le ha dado a Mendoza “por ser la única provincia donde el radicalismo tiene verdaderas chances de ganar”.
De ahí, que el trabajo de campaña ha sido intenso en estos meses previos al 23 de octubre. “Ahora sí podemos relajarnos. Ya no quedamos en el medio como ocurrió con la visita de la presidenta”, respiró uno de los intendentes peronistas que se juega la reelección.






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