El titular de la Anses trabaja en Tandil con vistas al año próximo. Está dispuesto al armado político para dejar al peronismo con aspiraciones serias de llegar a conducir los destinos de la comuna. La reunión de la semana que pasó es un claro ejemplo.
Tras el amplio triunfo del oficialismo local en las legislativas del año pasado, con un peronismo autóctono que profesa sumas y practica divisiones, con una Unión PRO que no supo capitalizar el envión de tantos tractorazos y embates anti K, ha quedado suspendida en el imaginario colectivo tandilense la idea de que hay Lunghi para rato.
O en todo caso, que 2011 está muy lejos todavía.
Sin embargo, un proyecto político que se ‘pre(a)suma’ con pretensiones, no puede dejar de construir los cimientos de lo que el año próximo debería ser una construcción seria, sólida.
De allí que lo que el diario Perfil -más allá de los aciertos en los nombres de los protagonistas- es una realidad en el mundo de la política tandilense: el comienzo de los "armados" con vistas al año próximo.
Dos de los protagonistas mencionados en esta nota hablaron con Multimedios El Eco. Por un lado, Osvaldo Terni -último candidato a Intendente por el Pro- negó enfáticamente haber tenido contactos que lo posicionen en la línea de partida para 2011. Es más, dijo que en este momento está dedicado a "lo suyo", esto es, el negocio inmobiliario. Más aún, en un rapto de honestidad brutal, se jugó por un Eduardo Duhalde como el mejor candidato presidencial, en detrimento de un Mauricio Macri, un Francisco De Narváez y hasta un Felipe Solá, "gente del palo", como se dice.
Otro de los dirigentes que habló con este medio es Patricio Fernández, ex presidente de la Cámara Empresaria y "número puesto" en las listas de extrapartidarios "potables" con chances de pelear por el sillón de Duffau.
Fernández dijo un "no" que sonó a "ni", porque como bien se encargó de recalcar "nunca se deja de ser dirigente". Un hombre con lazos en el radicalismo que sería muy bien recibido en las filas del PRO. Y como si ya estuviera en campaña, a la pasada le disparó unos dardos a su virtual adversario -según Perfil-, Diego Bossio.
"Por más caja que maneje, o por más que haya hecho la primaria acá, para ganar en Tandil hay que conocer y caminar la ciudad", dijo Fernández en un arranque de localismo que parece trasportarnos a las históricas disputas entre unitarios y federales.
A paso lento
Y el que habló también la semana pasada fue el propio Bossio. Manteniendo su mesura y reticencia a las declaraciones periodísticas -a no ser que sean "estrictamente necesarias"-, el director ejecutivo de la Anses dijo que hoy no está en sus planes una candidatura a la Intendencia.
Sí sorprende que en torno a su nombre se esté gestando una incesante cantidad de reuniones con dirigentes de Tandil y de la sección electoral.
En tal sentido, lo que se encargaron de remarcar desde su entorno es que si bien la candidatura está lejos, lo que está muy cerca del joven economista es Tandil. Parece que ha decidido jugar, y fuerte, por la ciudad. Aseguran que las acciones concretas no tardarán en llegar. Y bien vale destacar que está en un lugar clave. "Diego no es de dar pasos en falso, pero su prudencia y dedicación es un valor que lo distingue cuando toma decisiones", enfatizaron desde su entorno.
Desde los tiempos del histórico dirigente radical Juan Carlos Pugliese no había un tandilense tan cercano a la máxima autoridad nacional, con los beneficios que ello implica para una ciudad, hoy distanciada del poder central.
Por supuesto que esta apuesta por Tandil no se encuadra en una cruzada personal de Bossio aunque sus raíces hagan que muchos lo piensen catapultado a la Intendencia. Hasta el día de hoy sus aspiraciones son que el justicialismo le dispute seriamente la Intendencia a Lunghi y que la quinta sección electoral tenga la mejor performance posible para el PJ.
Para ello ya viene trabajando. A paso lento -atinado en el siempre pantanoso terreno del peronismo tandilense-, ya puso en marcha el armado político a nivel local. Y esos primeros pasos parecen acertados puesto que no dejó a nadie afuera. Convencido de que un peronismo fuerte no puede darse el lujo de tirar dirigentes por la ventana -al menos desde un principio-, Bossio viene manteniendo conversaciones con históricos y noveles del peronismo tandilense. Llamativamente, varios empresarios y productores locales también han solicitado charlas con el economista. Quizás su figura refuerce hoy la sensación de aire nuevo y de la política unida a la gestión con buena preparación.
¿Habrá llegado el momento de un PJ unido en Tandil?
Se avecinan tiempos interesantes en la política lugareña. Un "sueltito" en el diario Perfil mostró la punta del ovillo. Algunos, todavía están desenredando; otros ya empezaron a tejer.*






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