El oficialismo no logró reunir ayer los votos necesarios para avanzar en el Concejo con el aumento en 20 centavos del boleto de ómnibus ni con el posterior pedido de cesión de facultades al intendente Miguel Lifschitz para retocar el valor del pasaje y pospuso dos semanas el debate.
"Dí despacho al proyecto, permitiendo el tratamiento por contener iniciativas mías, pero en disidencia con la delegación de facultades al intendente", resumió Greppi a La Capital. Una postura en el umbral del voto no positivo.
La negociación por el plan B que los operadores socialistas tejieron delicadamente durante la tarde noche del miércoles, anticipado ayer por este diario, insumió gran parte del día. De hecho, la reunión de Labor Parlamentaria pautada para las 10 comenzó recién cerca de las 16.
El bloque del socialisno trató de convencer a los concejales de otras fuerzas (algunos instaron a no dar quórum), pero el único que prometió acompañar fue el radical Gonzalo del Cerro. El rechazo también se escuchó en boca de Laura Weskamp (PRO) y Alberto Cortés (Proyecto Sur).
Desde la vereda del justicialismo ya habían adelantado su negativa Norma López, Diego Giuliano, María Eugenia Bielsa,Fernando Rosúa, Héctor Cavallero y Alfredo Curi, al igual que los radicales Daniela León y Jorge Boasso.
El Palacio de los Leones buscó avanzar a toda costa con la suba del boleto a 1,80 peso y otras medidas destinadas a paliar el déficit del transporte urbano de pasajeros ya que el edil del PJ Arturo Gandolla estaba ausente (de viaje) y la oposición perdía un voto.
Por eso toda la presión recayó sobre Greppi: fue destinatario de un mensaje directo de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, para rechazar el aumento y otros del oficialismo, con niveles asecendentes de crudeza. Incluso desde Buenos Aires 711.
En la calle, a su vez, se montó un operativo policial luego de que varias agrupaciones sociales y políticas convocaran a repudiar la suba.
El proyecto de la discordia autoriza al Ejecutivo para que en un plazo de 30 días ajuste la tarifa del boleto hasta un 20 por ciento sobre el valor actual de 1,60 peso.
El boleto aumentaría hasta 32 centavos, pero todo indica que el precio de 1,80 peso para la tarjeta biviaje sería el monto a fijar. En ese orden, el boleto ocasional treparía a 2 pesos.
El combo incluye una tarjeta inteligente, a recargar en comercios, supermercados y otros puntos de venta.
También contempla un "boleto laboral" o "de uso frecuente", con una bonificación no inferior al 15 por ciento para los que paguen un mínimo de 50 viajes (a usar dentro del mes en el que son comprados).
Las negociaciones coparán las próximas dos semanas, cruzadas por el plan de lucha municipal (ver página 5), cuando se trataría el proyecto.
Al no contar con los votos necesarios, el socialismo pasó la iniciativa para el 8 de abril. Pero la oposición pidió el tratamiento o el regreso del proyecto a Servicios Públicos. El "no" recibido como respuesta hizo que cuatro ediles quitaran sus firmas del despacho, forzando la discusión en comisión.
Para destrabar la iniciativa el oficialismo podría sumar sugerencias de otros concejales, hasta ahora reacios al aval.








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