En una jornada marcada por la lentitud, tanto para llegar a emitir el voto como por los fiscales y presidentes de mesas que efectuaron los conteos y por la Justicia electoral para cargas los datos, Tierra del Fuego realizó su sexta elección provincial desde la jura de la constitución en 1991. Sobre un padrón de 121.000 electores, votó un número cercano a los 70.000,
En un escrutinio planteado para ser desarrollado durante 10 horas, la modalidad aplicada para esta elección conjunta para candidatos a Gobernador y Vice, legisladores, e intendentes y concejales de los tres distritos electorales de la provincia, llevó a que los ciudadanos de la provincia debieron prolongar enfilados en una larga espera dentro las escuelas y a puertas cerradas, que significó que el proceso se extendiera hasta cerca de las 9 de la noche.
A las 18, cuando se cumplía la hora de cierre establecido por la Junta Electoral Provincial para estos comicios, la consultora ARESCO de Julio Aurelio anticipaba una boca de urna favorable a las aspiraciones de Rosana Bertone del 10 por ciento en Río Grande y un 2 en Ushuaia, un caudal electoral entre el 42 el 44 por ciento del total de los sufragios y una diferencia entre los 5 y 8 puntos sobre Fabiana Ríos.
Durante 1 hora –entre las 18.15 y las 19.15–, la guerra de las consultoras nacionales se posicionó en la isla, cuando profesionales de Opinión Autenticada –empresa contratada por el partido de gobierno–, cargó contra los pronósticos de ARESCO al pregonar una falta de seriedad en el diagnóstico, por haber aplicado una muestreo telefónico y no de manera presencial como ellos lo habían efectuado. OA contraatacó a través de la prensa con un diagnóstico de “polarización” y de “empate técnico”, mediante un canal de diálogo telefónico que fue abriendo el secretario de Comunicación Institucional Silvio Bocchicchio, que se reprodujo en cada medio donde se difundía la boca de urna de uno de los consultores preferidos por el Kirchnerismo, y que en Tierra del Fuego vino testeando desde mayo la intensión de voto de la candidata del Frente Para la Victoria.
Apoyada en la opinión técnica de OA, la gobernadora Fabiana Ríos junto a su compañero de fórmula Roberto Crocianelli, brindaron a las 20.35 una conferencia de prensa en el salón Malvinas Argentinas de la Casa de Gobierno, donde el oficialismo local armó un centro de información para la prensa, donde anunció “un escenario de ballotage”, cuando en paralelo la Justicia electoral le daba a Bertone una primera ventaja en 4 mesas escrutadas en Río Grande.
Las encuestas marcan “un empate técnico” con la candidata del Frente para la Victoria, Rosana Bertone, pronosticaba Ríos. “Frente a esto hay un escenario de ballotage”, por lo que expresaba que ante ello buscará “una alianza con la gente”. “Debemos hacer es una profunda alianza con nuestra comunidad”, reafirmaba la mandataria, previo a trasladarse a Río Grande donde eligió aguardar el resultado final de la elección.
Después de una hora, cuando recién comenzó a definirse un primer escenario electoral y en varias mesas aún se seguía votando, la tendencia marcaba un 43,3%, de Bertone sobre el 30,3 de Ríos.
A las 23, cuando las preferencias consolidaban la ventaja de la candidata del Frente Para la Victoria, Bertone, desde Río Grande, corregía a Ríos y a OA. En conferencia de prensa junto a su compañero Martín Pérez, manifestaba: “Acá no hay empate técnico, el FPV hizo una excelente elección. Con los resultados que tenemos ganamos por más de 10 puntos. Somos prudentes y nos quedamos con la diferencia consolidada a nuestro favor”. Anticipando para la segunda vuelta seguir “trabajando en el mismo sentido que veníamos trabajando. Nuestra estrategia nos ha dado resultado, es cercana a la gente. Somos un grupo político, una fuerza que se ha caracterizado por escuchar a la gente de nuestra provincia. Si hay un apoyo de las otras fuerzas políticas lo recibiremos gustosos. Pero el apoyo que recibimos se lo debemos a los ciudadanos”.
El peso electoral del FPV en Río Grande marcó el descontento contra la gestión de Fabiana Ríos donde la actual gobernadora reside desde hace 24 años. El arrastre hacia abajo tuvo plena coincidencia con los magros resultados que obtuvo el concejal, candidato a intendente y ex esposo de la mandataria, Gustavo Longhi, el cual relegado a un quinto lugar en las urnas, disolvía su prometedor vaticinio de la semana anterior, de “un mano a mano”, “una polarización” entre él y el candidato radical Gustavo Melella.
En tanto que Bertone también se impuso en Tolhuin, el pago chico del candidato a Gobernador del Partido Justicialista, Adrián “Milín” Fernández, Ushuaia mantuvo parte de la paridad que marcaron las encuestas entre la candidata del FPV y el PSP.





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