Bernardo Dikstein: “Capitanich tendrá que hacer el papel de componedor”

Bernardo Dikstein: “Capitanich tendrá que hacer el papel de componedor”
El economista, Bernardo Dikstein, dijo que el ministro, Axel Kicillof, intentará avanzar con nuevas medidas para ordenar la economía; y que Jorge Capitanich, en un rol más político, asumirá un papel amigable con ciertos sectores del establishment económico para convencerlos de aceptar las nuevas reglas.
En diálogo con radio Libertad, Dikstein trazó un panorama del nuevo escenario que podría presentarse a partir de los cambios generados en el gabinete del gobierno nacional.

“En breve, en cualquier momento, algún tipo de anuncio se va a tener que hacer. Nadie hace semejante cambio en el gabinete para nada”, observó el economista.

“Digan lo que digan, Capitanich es un liberal, y Kicillof no es un marxista como lo sostienen por ahí. Que sea un experto estudioso de Marx no lo vuelve marxista. No tiene absolutamente nada que ver; esto es algo que ocurre en el mundo de la academia. En todo caso es un neokeynesiano, ni siquiera se puede decir que sea keynesiano”, apuntó.

“El rol que cada uno va a jugar, seguramente, es que Kiciloff va a tratar de imponer algún tipo de disciplinamiento en la economía y seguramente Capitanich tendrá que hacer el papel de amigable componedor con ciertos sectores del establishment económico, con los cuales tiene buena llegada y buenas relaciones como para, por un lado, convencerlos de que acepten ese disciplinamiento y, obviamente, a su vez para recoger las quejas de esos sectores y trasladarlas a los ámbitos que correspondan”, señaló Dikstein.

“No creo que Capitanich vaya a tener mucha injerencia en lo que se vaya a hacer a nivel del Ministerio de Economía. Creo que el rol de él va a ser más bien político, de control del resto del Gabinete”, pronosticó.

Por otra parte, opinó sobre el debate relacionado con la conveniencia o no de que la Argentina se endeude con los organismos financieros internacionales.

“La posibilidad de que Argentina pida algún tipo de asistencia financiera es algo que está presente. Pero que un país se endeude porque está haciendo obras de infraestructura no tiene nada de malo; al contrario, puede producir un buen apalancamiento para la economía”, sostuvo.

“Ahora, endeudarse para cubrir desfasajes financieros o cuestiones corrientes ya tiene otro tinte”, añadió. “Una cosa es sostener una posición soberana y no aceptar créditos con precondicionamientos, como siempre pasó con los organismos financieros internacionales, y especialmente con el FMI, y otra cosa es no pedir ningún tipo de asistencia crediticia, ya sea para cuestiones financieras, para recomponer el nivel de reservas, o para atender eventualmente un desfasaje en la balanza comercial”, dijo.

“El tema es bajo qué condiciones se pide ese tipo de asistencia”, señaló Dikstein.

Consultado sobre la figura del ex secretario de Comercio Exterior, Guillermo Moreno, dijo que el funcionario “no fue ni más ni menos que un soldado que obedecía órdenes, que salían de otro lado”. “Seguramente él aportaba su estilo de hacer las cosas, pero nada de lo que hacía lo hacía por iniciativa propia”, señaló Dikstein.

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