Baratti negó acompañar el proyecto político de Soria

Las menciones sobre un posible acercamiento del intendente Abel Baratti al sector político encabezado por Martín Soria, convertido en opositor del Gobierno provincial, motivaron un fuerte rechazo del oficialismo local.
Ayer hubo versiones encontradas en la sede municipal y se manifestó preocupación por la debilitación del Frente para la Victoria a nivel local. Por lo que el mandatario fue tajante al desmentir los trascendidos y ratificar su pertenencia al espacio político encabezado por el gobernador Alberto Weretilneck.

Baratti rechazó de plano formar parte del sorismo y negó "la existencia de malestar o quiebre alguno en el gobierno municipal". Consideró que la propagación de rumores de quiebre en la relación del FpV "sólo podría corresponder al pensamiento mezquino, de quienes pareciera tuviesen el deseo de cercenar la proyección, el crecimiento y mejoramiento de Cipolletti".

El jefe comunal sostuvo que el presunto "acercamiento (a Soria) es inexistente" y ratificó: "Sigo y seguiré trabajando junto al gobernador Weretilneck y todo su equipo de gobierno".

La relación Baratti-Soria había generado suspicacias en el FpV cuando el intendente cipoleño fue uno de los dos únicos acompañantes del roquense en la cena de gala de la Fiesta de la Manzana, a la que no concurrió ningún funcionario provincial. A ellos se sumó María Eugenia Martini (Bariloche), quien respaldaría la proyección provincial que intenta imponer el hijo del ex gobernador Carlos Soria.

La visita, sin embargo, fue anterior al intento del jefe comunal roquense por posicionarse como precandidato a gobernador.

Comentá la nota