La Presidenta focalizó su discurso en los logros de su gestión y aprovechó para cuestionar a la oposición. El gobernador santafesino, Hermes Binner, no formó parte de los oradores
“Las exigencias de protocolo de organización del acto hacían prever lo que sucedió: que una fiesta de la ciudad que en esta oportunidad había traído a visitantes de otras provincias por el fin de semana largo se viera empañado y terminara siendo casi un acto partidario”, señaló el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz.
Cristina no dudó en hacer mención a la oposición, a la que se refirió calificándola como “intereses minúsculos pero poderosos que necesitan que los argentinos estemos desunidos para poder explotar a los trabajadores”. Asimismo, sostuvo que “debemos recoger las piedras que nos tiran, no para devolverlas, sino para apartarlas y seguir adelante”.
“Hemos hecho avances inimaginables, hemos reestructurado una deuda externa que parecía eterna, hemos terminado con el tutelaje económico al que nos sometió durante años el FMI, pero además hemos ido más allá y hemos construido instrumentos para la equidad social”, enfatizó la jefa de Estado a cinco días del cierre para la presentación de listas de candidatos a presidente, vice y legisladores nacionales. En ese sentido, no fue menor el hecho de que dedicara gran parte del discurso a hablar de las iniciativas del expresidente Néstor Kirchner.
A su vez, no fueron ingenuas las declaraciones realizadas por altos dirigentes del kirchnerismo nacional presentes en el acto, quienes insistieron ante la prensa que Cristina debe ser la candidata oficialista para los próximos comicios. “La estrategia hasta ahora ha sido brillante: si hay una candidata que no se mueve, es la Presidenta; mientras tanto, el mapa político de la oposición se mueve permanentemente”, indicó el candidato a gobernador de Santa Fe y diputado nacional, Agustín Rossi.
“Estamos cumpliendo el sueño que quería Belgrano, una Argentina con progreso, con educación”, sentenció la mandataria, que constantemente intentó forzar una comparación histórica con el prócer nacional.
Los socialistas no pudieron hablar
El gobernador de Santa Fe y candidato presidencial, Hermes Binner, junto al intendente de Rosario, Miguel Angel Lifschitz, no participaron de la lista de oradores del acto central del Día de la Bandera, donde sólo habló la presidenta Cristina Fernández. El argumento utilizado por el personal de la Presidencia de la Nación, según se supo, fue el de acortar los tiempos de la ceremonia, dejando de lado la tradición de las alocuciones del mandatario provincial y el intendente local.
“Nosotros hace años que gobernamos la ciudad y esta celebración es siempre muy convocante y siempre fue un acto sin banderas partidarias, un acto ciudadano, y creo que corresponde que sea así, porque se trata de celebrar un hecho histórico y no me parece conveniente este aprovechamiento de un acto patrio”, señaló el jefe comunal de Rosario. De todas formas, Binner desistió de hablar por los grados de hostilidad existentes en el público.
Antes de la llegada de la primera mandataria a Rosario, Binner -quien lanzó oficialmente su candidatura presidencial- criticó al Gobierno al sostener que “el federalismo está muy menguado”.





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