El BCE baja sus tasas en busca de la reactivación

Lanzó un plan para impulsar la economía del bloque

 En una sorpresiva decisión que apunta a fortalecer la vacilante economía de la eurozona, el Banco Central Europeo (BCE) redujo ayer sus tasas de interés a mínimos históricos y lanzó un nuevo plan para inyectar dinero en el bloque.

Dentro de una serie de medidas que resaltan la creciente preocupación por la salud del bloque monetario, el presidente del organismo, Mario Draghi, anunció la reducción de su principal tasa de interés del 0,15 al 0,05%, y llevó la tasa de depósitos a un día a un nivel más negativo, al situarla en -0,2 por ciento.

Los anuncios tuvieron efecto inmediato en la cotización de la moneda europea, que ayer cayó por debajo de los 1,30 dólares, su nivel más bajo desde julio del año pasado. La jefa del FMI, Christine Lagarde, se mostró entusiasta con los anuncios. "Saludamos las medidas tomadas por el BCE, que contribuirán a enfrentar los peligros existentes en un período prolongado de débil inflación", dijo en un comunicado.

La decisión está relacionada con la falta de crecimiento de la eurozona en el segundo trimestre y con las repercusiones por el agravamiento de la crisis en Ucrania, que pesa fuertemente en el nivel de confianza de los negocios.

"El consejo de gobierno del BCE ve los riesgos que rodean al panorama económico de la eurozona", dijo Draghi. "La pérdida de actividad económica puede frenar la inversión privada y el aumento de los riesgos geopolíticos podría tener un impacto mayor en la confianza del consumidor y empresarial", agregó.

Por otra parte, como reflejo de la perspectiva pesimista sobre la situación actual, el BCE redujo su pronóstico de crecimiento para el año de 1 a 0,9%, y su pronóstico inflacionario, del 0,7 al 0,6%.

Draghi dijo que si la inflación siguiera baja durante más tiempo, el consejo gobernante del BCE ha sido unánime en su compromiso de usar otros "instrumentos no convencionales", una frase considerada un código para referirse a la impresión de dinero, como lo han hecho la Reserva Federal estadounidense y el Banco de Inglaterra. No obstante, el presidente del BCE agregó que las decisiones anunciadas ayer no fueron respaldadas en forma unánime por sus colegas, aunque fueron adoptadas por una "cómoda mayoría".

Durante la conferencia de prensa, Draghi insistió también en que estas medidas no servirán de nada si los países no hacen además reformas estructurales.

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