La decisión de la UCR, y de Ángel Rozas, de ungir como candidato a gobernador a Roy Nikisch nunca le cayó bien a Aída Ayala. La intendenta de Resistencia entiende que este era “su turno”, y aunque bajada de esa aspiración para retener la comuna capitalina, ahora planea desdoblar la elección municipal con la intención de asegurar su continuidad en ese cargo después del 10 de diciembre de este año.
La decisión no es una buena noticia para el radicalismo, que con Ayala lanzada a la reelección de Resistencia proyectó darle más impulso a Nikisch. Puertas adentro de la UCR esto provocó tensión porque la intendenta así privilegiaría su situación personal por sobre los intereses partidarios, dicen quienes dieron a conocer el plan que se hizo público en los últimos días, aunque con bajo perfil. Pero esa no fue la única señal de disgusto de Ayala con la UCR y otros dirigentes radicales. En el anuncio de su intento reeleccionista hubo notorias ausencias, las mismas que se produjeron cuando lanzó su propio espacio, el Ateneo Juana Azurduy. En el radicalismo le hicieron saber que se trata de una jugada arriesgada y cuya especulación podría ser capitalizada por el oficialismo. En espera Por la Carta Orgánica Municipal de Resistencia Ayala puede desdoblar la elección enmarcada en la reforma a la ley electoral provincial que realizó la Alianza poco antes de abandonar el gobierno en 2007. Ayala espera el momento adecuado para hacer el anuncio que, sabe, traerá resistencias en la UCR y en otros partidos que forman la Alianza Frente de Todos. Un dirigente muy cercano a Ayala dijo que la decisión empezó a cobrar fuerza luego de conocerse algunas mediciones que dieron cuenta de la posibilidad de que el gobernador Jorge Capitanich sumé lo suficiente a la boleta del candidato a intendente del Frente Chaco Merece Más para que pierda la intendencia. La misma fuente consultada por NORTE indicó que la jefa comunal evaluó esta alternativa tras recibir periódicos reportes de la evolución del escenario preelectoral que realiza, aunque muy reservadamente, el encuestador Andrés Rabossi y también tras diálogos mantenidos con un consultor político de Corrientes y otro que reside en la Capital Federal. También es cierto que en una elección separada Ayala podrá exponerse aun más visiblemente ante el gobernador, quien con solo el objetivo de ganar el municipio podría “cargarse” la campaña electoral para demostrar su rol de jefe político del distrito y así poner fin a la hegemonía aliancista ejercida desde 1999. Es no menos cierto que la intendenta ejerce un liderazgo importante en la ciudad, pero en la UCR capitalina hay notorios dirigentes que no están dispuestos a seguir ese camino, que bajará las chances electorales de Nikisch frente a Capitanich. Aun así la idea no es descartada en el municipio de Resistencia. La idea de Ayala también puede tentar a Capitanich de aceptar el juego para intentar el retorno de un peronista a la intendencia de Resistencia.




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