Avanza en EE.UU. un drástico recorte

La Cámara baja ya le dio luz verde
WASHINGTON.- La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, aprobó ayer un proyecto de ley que recorta 60.000 millones de dólares de cientos de programas nacionales en Estados Unidos -entre ellos los que permiten aplicar la reforma sanitaria que impulsa el presidente Barack Obama- y flexibiliza las normas ambientales de varios sectores empresariales.

El proyecto fue aprobado con 235 votos contra 189 y representó el triunfo más significativo hasta la fecha de los 87 nuevos legisladores republicanos elegidos el año pasado con la promesa de enfrentar el déficit presupuestario y reducir el gasto público.

Se espera que la medida sea bloqueada en el Senado, lo que podría tener graves consecuencias políticas. Como los miembros del Congreso no fueron capaces de acordar un presupuesto el año pasado, el gobierno estadounidense se financia actualmente con una medida de gastos provisional, que expira el 4 de marzo.

"Los estadounidenses han hablado. Exigen que Washington cese ahora su gasto descontrolado, no en algún momento en el futuro'', dijo el representante republicano Tim Huelskamp.

El proyecto impone drásticas reducciones al gasto en programas nacionales y en ayuda al extranjero, incluidos la asistencia para escuelas, planes de nutrición, protección ambiental y subsidios de calefacción y vivienda para los pobres.

Uno de los artículos del proyecto despoja a la Agencia de Protección Ambiental de la facultad de emitir regulaciones para enfrentar el calentamiento global y favorece la actividad desregulada de las empresas carboníferas, refinadoras de petróleo y productores agrícolas.

La iniciativa tendrá seguramente un trámite difícil en el Senado, que dominan los demócratas, considerando que las enmiendas republicanas conllevan un profundo giro en las políticas en salud pública y medio ambiente.

Los senadores demócratas han prometido un mayor nivel de gasto y están obligados a defender el plan de salud pública de Obama, la política ambiental y las nuevas acciones para reformar la regulación en el sector de los servicios financieros.

La enorme brecha de perspectivas entre las dos partes permite anticipar que las diferencias no serán resueltas pronto y que, por lo tanto, se necesite un proyecto de ley temporal sobre el gasto para cuando la actual medida provisional expire.

"Los recortes podrían frustrar la naciente recuperación económica y sacrificar empleos", advirtió el senador demócrata Daniel Inouye.

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