En ese predio descuidado, comenzaron a vislumbrarse algunos movimientos que indican que el municipio comenzaría a iniciar en breve los primeros trabajos para que finalmente se convierta en un centro comunitario y se inicien las obras para prevenir inundaciones en esa zona.
Acompañado de personal municipal (para la extracción de unas columnas) y de una custodia policial especial, recorriendo el predio se encontraba el subsecretario de Gobierno de La Matanza, Daniel Barrera, quien manifestó a este medio que la comuna está cerca de conseguir finalmente la tenencia de esta propiedad de unas cinco hectáreas que pertenecían a la congregación religiosa de los salesianos desde mediados del siglo pasado.
“Obras todavía no hemos comenzado ninguna; sí es un proyecto de trabajo de la construcción de un polideportivo, todo es un espacio comunitario, donde vamos a poder reavivar lo que esto significó en su momento este lugar de La Matanza”, afirmó Barrera.
Respecto a la causa que se está tramitando en el Departamento Judicial de Morón, el funcionario aseguró: “Estamos en las últimas instancias judiciales en cuanto a cedernos este espacio al municipio y a partir de allí sí podemos encarar cualquier tipo de acciones”.
Es que cuando esa institución se cerró, la Provincia impulsó el paso del terreno a la órbita estatal con una ley de expropiación. Pero, como nunca hizo efectivo el pago, el Ateneo estuvo en manos privadas hasta ahora.
Las obras que estaba previsto llevarse a cabo en estos terrenos delimitados por las calles Cerrito, Humboldt, Bolívar y la Avenida Palacios, serían dos: Una, constantemente reclamada por los vecinos, que es la de constituirla en un espacio verde plagado de actividades deportivas; y la otra, la construcción de una obra hidráulica para que no se inunde la zona.
Acerca de la obra hidráulica, se trata de un reservorio que abarcará alrededor de un 40 por ciento de la superficie del club y que tendrá 4 metros de profundidad. Su función será la de recibir el exceso de líquido proveniente del arroyo Maldonado, que se ubica entubado bajo la avenida Palacios.
Historia con final abierto
El primer intento por recuperar el club Ateneo Don Bosco se efectuó hace más de 10 años, cuando la Provincia se propuso expropiarlo. Esta acción se llevó a cabo luego de que la entidad, que superaba los seis mil socios, fuera cerrada por la Congregación Salesiana, para vender las tierras con la finalidad de construir en ellas edificios en torre que iban a totalizar 2500 departamentos.
Sin embargo, el vicegobernador bonaerense, Alberto Balestrini, impulsó una ley de expropiación, que si bien fue promulgada, al no ejecutarse quedó sin efecto.
Posteriormente, el HCD local aprobó una ordenanza en la que se establece que en dichos terrenos sólo está permitido realizar actividades deportivas y culturales, y que no se puede lotear.
En 2008, durante los festejos de los 150 años de Ramos Mejía, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, junto con el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, anunciaron la compra del predio para llevar adelante la obra hidráulica.
Toma de tierras: en La Matanza está “todo controlado con prevención”
A partir de las réplicas que tuvieron lugar con la toma de tierras en Villa Soldati, surgieron en los últimos días en el barrio donde está ubicado el Ateneo Don Bosco, los trascendidos de que en este espacio de Ramos Mejía se podría llegar a suscitar alguna usurpación.
Por ese motivo los vecinos manifestaron estar en estado de alerta y hasta comentaron que el lunes pasado se vio allí una fuerte presencia policial.
Acerca de este fenómeno social, el subsecretario de Gobierno municipal consideró que “las ocupaciones de tierras se conforman de dos o tres condimentos: la gente que necesita, alguno que no necesita pero ven si se pueden quedar con algo aprovechando esa necesidad, y otros que aprovechando esa necesidad vienen a hacer comercio”. “En la mayoría de los casos cuando la tierra es ocupada, no termina quedándose en la tierra quien la ocupó, la venden y una serie de cuestiones que tiene que ver con lo económico, con lo político; una mala práctica de llevar adelante alguna de estas cuestiones y por supuesto perjudicando como siempre a los que necesitan, porque ciertamente todo este andamiaje pernicioso está montado sobre familias que en realidad sí necesitan y son engañadas en su buena fe y quedarse allí”, concluyó.
“En este sentido -aclaró Barrera- en el municipio tenemos una postura firme, acompañada por la Justicia y por la Policía; no porque desconozcamos o no nos importe esta situación de necesidad habitacional de los vecinos de La Matanza sino porque nosotros tenemos otra manera de encarar esta cuestión”.
Por último, resaltó que en el distrito “está todo tranquilo y controlado con prevención”, además destacó que “los mismos vecinos nos están ayudando mucho”.



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