El asfalto de la ciudad, colapsado por la lluvia

La problemática no es nueva pero sigue desnudando las falencias que posee la ciudad para enfrentar los factores climáticos que hace algunos meses, castigan con fuerza la capital pampeana. Un relevamiento realizado en Santa Rosa, dejó entrever calles imposibles de transitar, además de acumulaciones de barro sobre el asfalto y los barrios más complicados que habitualmente registran serios inconvenientes cuando el agua y el viento no dan tregua.

Ayer por la mañana, el recorrido de este diario, inició en el barrio Santa María de La Pampa. Aunque las calles de tierra permitían el tránsito, se debía analizar muy bien las lagunas a atravesar y hasta la conflictiva Víctor Arriaga podía cruzarse con ciertos recaudos.

La siguiente zona elegida fue zona Norte, contemplando los barrios de Zona Norte, Almafuerte, Provincia y Municipio y El Molino. Aquí, la situación se tornó compleja al descender desde la avenida Circunvalación por la calle Stieben. La misma, con grandes proporciones en su ancho generó que al discurrir el agua, se abrieran grandes zanjas y espacios por donde junto con el líquido elemento escurrió la tierra y en tramos, había que sortear grandes huecos de tosca y desechos de la lluvia. Imposible describir el flamante río que aparece casi naturalmente, sobre la calle Santa Cruz.

Entre Antártida Argentina y Stieben, el agua cubría de cordón a cordón una de las arterias más complicadas y a eso se sumó, el desagradable olor del líquido cloacal que hace tiempo denuncian los vecinos. Algo similar ocurrió en los barrios que padecieron la fuerte tormenta del pasado 20 de febrero.

En las pequeñas callecitas del Almafuerte y PyM, cruzar una esquina era una odisea y había que ser muy valiente para animarse a atravesar en vehículos, observando el estado del barro y el agua acumulada. La calle Duval todavía registraba escurrimiento de agua durante la mañana de ayer.

Casi lo mismo podía repetirse en otros puntos de la ciudad. La calle Felice, que ingresa al barrio Los Hornos y conecta con El Faro; fue otra de las sufridas arterias. Las zanjas naturales que forma el agua a su paso generaban que los conductores debieran sortear todo tipo de obstáculos y en algunos casos, desviar ante un gran charco de agua, de profundidad desconocida.

La avenida Perón registró mucho barro sobre el asfalto, en los puntos de unión con sus calles perpendiculares de tierra y un sinfín de roturas en el asfalto, que también generaron una gran demanda de precaución de parte de los automovilistas y motociclistas. Otra calle muy afectada fue Telén, entre General Acha y Utracán de Villa Parque.

En el barrio Escondido y el barrio Néstor Kirchner, se registraron similares problemas con el estado de las calles y las zanjas de reciente aparición.

Viento.

El fuerte temporal que lleva algunos días azotando la ciudad de Santa Rosa, no dejó saldo de heridos ni evacuados, pero generó todo tipo de inconvenientes para circular. Además de haber sido necesaria la cancelación del dictado de clases el día de ayer, también tuvo su efecto dañino sobre los árboles que se encuentran ubicados en la ruta nacional 5, frente al autódromo Ciudad de Santa Rosa.

Allí, las fuertes ráfagas de viento que llegaron a registrar 110 kilómetros por hora, dañaron e inclinaron algunos viejos ejemplares que se encontraban a la vera de la ruta. Personal de Bomberos trabajó en el lugar para dejar despejada la arteria de circulación.

Sin evacuados.

La directora municipal de Desarrollo Social de la comuna santarroseña, Marcela Porrini, aseguró que funcionaron con normalidad los comedores, aunque sí confirmó la suspensión de actividades previstas en los jardines Ayelén que gestiona el municipio. La funcionaria declaró que la "situación está controlada y esta vez, no tuvimos evacuados".

La directora, que dialogó con Radio Noticias, informó que recorrió algunos barrios más afectados por el temporal, confirmó que los comedores funcionaron de forma habitual, "pero se suspendieron las actividades de los jardines Ayelén por la situación de las calles en la ciudad", declaró en la mañana de ayer.

Con respecto a la afectación edilicia por el temporal, Porrini explicó que "entró agua en el comedor de Zona Norte, aunque ningún otra instalación registró problemas".

El viento afectó a interconectadas

Los daños sobre el tendido eléctrico y la interrupción del servicio de energía suelen ser consecuencias comunes después de fuertes tormentas. Sin embargo, el panorama de estos días no parece tan complicado si se lo compara con el escenario que dejaron los temporales de febrero. El gerente comercial de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa -CPE-, Luis Usero, explicó ayer en Radio Noticias que las lluvias no fueron el problema esta vez. Pero los vientos, sí.

"Pese a que la ciudad tuvo complicaciones por la gran cantidad de agua, no hubo daños en las líneas de media tensión y tampoco hubo cortes de luz. Se trabajó normalmente. Los únicos inconvenientes se dieron en las bajadas domiciliarias, y eso se intensificó después del mediodía del lunes. Pero afortunadamente todo eso se solucionó en el mismo día. De 100 reclamos, 86 fueron arreglados en pocas horas", dijo Usero.

Por otra parte, el gerente comercial dio un panorama zonal de las redes de energía eléctrica. "El viento afectó fundamentalmente la línea que va de Santa Rosa a Anguil. Las localidades de Anguil, Uriburu y Lonquimay estuvieron sin servicio durante varias horas. Por otra parte, en Catriló, pese a que se cayeron algunos postes, no se interrumpió el servicio porque depende de una línea que viene de Quemú Quemú", agregó. Y concluyó: "En Ataliva Roca se cortó la luz a las 16.30, pero la falla en el tendido fue localizada en poco tiempo y para la tarde noche, el servicio estaba normalizado".

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