Se trata de un barrabrava de un club del Ascenso, sospechado de haber hecho los disparos y vinculado a la Unión Ferroviaria. La Justicia ordenó anoche su detención, junto a otros dos hombres.
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El pedido fue efectuado por la jueza Susana Wilma López. Según fuentes citadas por la agencia DyN, el principal sospechoso sería un barrabrava de Defensa y Justicia, club con sede en Florencio Varela y que participa de la primera B Nacional. De acuerdo a los voceros, habría sido reconocido por testigos que prestaron declaración en las últimas horas.
De acuerdo a los investigadores, el barra está vinculado a la línea interna que controla la conducción nacional de la Unión Ferroviaria. Y si bien no sería trabajador del sector, era convocado como "apoyo" para distintas actividades del gremio.
Las órdenes de captura cerraron anoche una jornada que incluyó allanamientos en oficinas de la Unión Ferroviaria y de la operadora de la línea Roca. Los operativos fueron realizados por efectivos de Gendarmería -la Policía Federal fue apartada de la investigación- en la sede gremial de avenida Independencia al 2800. En las oficinas del sindicato que comanda José Pedraza, los investigadores buscaron legajos y expendientes, entre otros elementos.
También se efectuaron procedimientos en dependencias de la UGOFE Línea Roca, en la propia estación de Plaza Constitución. Allí se secuestró otra tanda de legajos. Además, los gendarmes revisaron los baúles de los autos de los empleados, según denunció uno de los trabajadores ante los medios de prensa. En simultáneo, peritos volvieron a recorrer el sitio del crimen, en busca de pruebas y rastros no relevados por la Federal antes de ser apartada de la causa.
Obsesionado por mantener la iniciativa en una investigación que conmovió sus cimientos políticos, el Gobierno había dicho más temprano que el asesino de Mariano "está identificado". En simultáneo llegó una promesa de "importantes novedades" lanzada por Néstor Kirchner desde Chivilcoy.
El ex presidente manifestó que sentía "acongojado" por "este terrible crimen”, y agregó: "No tengan ninguna duda que la Presidenta ha impulsado la investigación sobre los autores intelectuales del hecho".
El asesino integraba una “patota” de la Unión Ferroviaria que se enfrentó el miércoles contra una manifestación de obreros que reclamaban por los despidos de la línea ferroviaria General Roca.
Las balas que salieron desde ese sector terminaron con la vida de Mariano Ferreyra, militante del PO, e hirieron a otras dos personas. Una de ellas, Elsa Rodríguez, sigue internada grave con un tiro en la cabeza.
Fuentes judiciales contaron que en las últimas horas declaró un empleado de la parrilla de Barracas donde los militantes del PO y los trabajadores tercerizados estuvieron antes de ser atacados. También aportaron datos los cronistas del canal C5N que lograron un video clave de los enfrentamientos.
Sin embargo, la fiscal esperó en vano la presencia de Nelson Aguirre, el tercer herido durante los incidentes que fue dado de alta en las ultimas horas y que, ante los medios de comunicación, había dicho que podía reconocer a los agresores. Tampoco se presentó Diego Cardia, el trabajador tercerizado que anoche estuvo reunido con el secretario de la Presidencia Oscar Parrilli y que -ante los medios de comunicación- dijo tener el nombre del asesino de Ferreyra.



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