El concejal Arroyo habló de la actualidad política de Mar del Plata y sus objetivos futuros El referente de Agrupación Atlántica lanzó munición pesada contra la actual Presidenta del Concejo Deliberante y esgrimió que será la gran perdedora de cara a las próximas elecciones municipales, donde él será nuevamente candidato a Intendente.
Directo, sin dar vueltas. El concejal Carlos Fernando Arroyo fue contundente contra la figura de Vilma Baragiola, que desde la publicación de una cámara oculta que la vincula directamente a un “pedido de colaboración” (en reunión con el sindicato de Camioneros) está en el ojo de la tormenta.
Mano a mano con “el Retrato…”, el presidente del bloque de la Agrupación Atlántica se despachó con munición pesada y manifestó que le jugará en contra de cara a las próximas elecciones municipales, donde él también se someterá al voto popular en busca de la intendencia.
Pero no sólo eso. Más allá de su seriedad característica (aunque alguna que otra sonrisa dejó escapar en plena sesión fotográfica), Arroyo también puntualizó sobre la Mar del Plata que ve, su alianza con Sergio Massa y su despedida (próximamente) de la dirección de la Escuela Media N° 2.
-¿Por qué desistieron de formar parte de la Comisión Investigadora que tratará el tema que involucra a Baragiola?
-Porque en su momento mi bloque pidió la sesión especial para remover a Baragiola de su cargo. Después de esa sesión, Acción Marplatense, que no había firmado la nota, pidió crear una Comisión Investigadora. Nosotros consideramos que hechos simples, de ética, no necesitan ser investigados porque son lo que en filosofía se llama “evidente”. Evidente es algo que se ve por sí mismo. Por lo tanto, no tenemos nada que investigar. Consideramos que es una cortina de humo, un pacto entre Acción Marplatense y la Unión Cívica Radical, cuyos objetivos desconocemos. De paso, sirve para que todo el mundo esté ocupado en este tema y otros temas más importantes, como por ejemplo la rendición de cuentas, pasen desapercibidos. Justamente, todos los partidos políticos, excepto el partido gobernante, rechazaron la rendición de cuentas de la Administración Central y de todos los entes descentralizados, excepto Obras Sanitarias. Un detalle tan importante y tan grave como este, demuestra que hay problemas, ha sido pasado sin que nadie se entere porque todos están ocupados del tema Baragiola.
-¿Es una mancha para el Concejo Deliberante?
-No lo calificaría como una mancha porque los demás concejales no tenemos la culpa, no tenemos nada que ver con este problema. La cuestión pasa por otro lado: para el público en general, que quizás no tiene tan en claro cómo funciona la institución, no es bueno figurar en los anales de los diarios y la televisión como un objeto de investigación por algo que, por lo menos, viola la ética. Por eso consideramos que esta situación no es buena para el Concejo Deliberante. Se ha perdido mucho tiempo durante las sesiones, por la situación horrible que se ha planteado, en algunos casos, entre los concejales mismos, con epítetos, insultos y gritos. Temas y formas de actuar que para Agrupación Atlántica son totalmente extrañas a cómo se debe desenvolver un cuerpo legislativo de gente que se supone que practica la democracia.
La inflación, la salud pública, el estado de las escuelas y la inseguridad, son temas que deberían ser tratados con mayor profundidad en el Concejo Deliberante, y no estar diez días o dos semanas discutiendo qué pasará con la comisión investigadora.
-¿Baragiola lo defraudó?
-No esperaba que tuviera una actitud de ese tipo. Pensaba que tenía una mayor experiencia política para no incurrir en ese tipo de errores. Cayó en un exceso de confianza, de vulgaridad. Yo no hago imputaciones, porque eso, de última, es un tema de la justicia. Sin embargo, me decepcionó.
-¿Le jugará en contra de sus aspiraciones de ganar las próximas elecciones?
-Claro que le jugó y le jugará en contra. Por eso no tengo ninguna duda que va a perder.
“LA CIUDAD CRECIÓ PARA CUALQUIER LADO”
-Cuando observa a Mar del Plata, ¿qué ve?
-La veo muy apagada, sucia y triste. No es la Mar del Plata que conocí en otras épocas. Yo nací acá y puedo asegurar que, con muchísima menos población, con un parque automotor infinitamente menor al que hay, Mar del Plata tenía vida, alegría, orden y limpieza.
-¿Quiere decir que creció mal?
-Se amontonó mal. Acá no hubo planificación adecuada. La ciudad creció para cualquier lado. A veces, motivada por fuertes intereses económicos o la desidia de sus gobernantes. Evidentemente, y hay que decirlo con todas las letras, ha habido una incapacidad increíble. Acá no se ha previsto futuro. Se gobernó para la coyuntura, para el momento, nadie hizo un planteo válido a 30 o 50 años luz, por eso Mar del Plata creció tan inarmónicamente y para cualquier parte. Por eso tenemos tantas villas, tantos problemas para la provisión de agua potable, cloacas, servicios en general y el estacionamiento. Es un grave error para las ciudades modernas.
-De acuerdo a lo que usted describe, ¿qué salida le ve?
-En principio, desde nuestro lugar de concejales, controlando todo lo que hace el intendente Pulti, pero también presentando proyectos inteligentes, algo que siempre hemos hecho. Insisto: hay que trabajar en un proyecto de ciudad, de acá a 30 años, para luego ordenar toda la legislación en función de ese proyecto.
Acción Marplatense quiere empezar a modificar el COT (Código de Ordenamiento Territorial) y todavía no tienen el plan de la Mar del Plata que quieren, cuando primero se debería saber qué ciudad querés para luego ver cómo ordenar el territorio.
Seré candidato en 2015 y no le prometo a la población obras faraónicas, sí sentido común. Es necesario administrar muy bien los recursos y gestionar. ¿Qué cosas? Lo básico. Cuando uno tiene recursos finitos y muchas necesidades, debe hacer lo elemental: ordenar lo más urgente a lo menos urgente. Acá, lo más urgente es todo lo relacionado a lo social. Necesitamos que la gente tenga vivienda, salud, seguridad, educación y trabajo.
Si me toca ser Intendente, llegaré y me iré cuatro años después sin dejar más hoteles cinco estrellas. Tal vez tampoco deje nada lujoso ni atractivo desde el punto de vista turístico. Quiero que todos los marplatenses tengan trabajo y una casa.
-Mencionó su deseo de llegar a la Intendencia y, durante el último tiempo, se lo ha visto con Sergio Massa. ¿Cerrará con él?
-Tuvimos una larga charla, de toda una tarde. Massa le da mucha importancia a Mar del Plata y estoy seguro que será el próximo presidente de todos los argentinos. Sinceramente, es un hombre brillante. En ese encuentro, llegamos a un acuerdo: elaborar proyectos en común, cada uno en su esfera. Yo soy de la Agrupación Atlántica, él del Frente Renovador. Para que, cuando llegue a la presidencia, pueda volcar a la ciudad todo lo que yo quiero que haya acá.
-¿En qué proyectos?
-Relacionados a controlar la delincuencia modificando los códigos de procedimiento y el Código Penal. También en proyectos destinados a generar más fuentes de trabajo, quizás, mediante la explotación ictícola. Tenemos un plan de salud pública, distinto al que tiene en la actualidad el intendente Pulti. Por ejemplo, queremos instalar la carrera hospitalaria, porque sino nunca tendremos grandes especialistas. Además, llegar a la medicina preventiva, cosa que en la actualidad no se está haciendo a gran escala. Todo esto, y mucho más, también lo estamos trabajando con Patricio Hogan (NdeR: exintendente de Miramar y actual senador provincial).
-Más allá de sus críticas al Municipio, ¿qué mantendría de la actual gestión?
-La política de arreglar asfaltos. En eso sí digo que han trabajado bastante. También, la ampliación del Parque Industrial. Pero, sinceramente, es muy poco lo que continuaría, porque todo tiene algún punto débil.
-A usted se lo como una persona dura y seria. ¿Esa es su receta para ganarse el apoyo de la gente?
-La democracia se desarrolla de igual manera que una criatura. La gente está aprendiendo a votar y pensar. El pueblo marplatense ha ido aprendiendo a través de las distintas experiencias que ha tenido, alguna bastante dolorosa, que tiene que desconfiar de todos los que hacen grandes promesas. Por eso yo no prometo más que trabajar mucho y ser transparente. No soy ningún genio, pero sé recurrir a los tipos que saben. Porque, en el fondo, la política no me interesa tanto. La política debe ser un instrumento para lograr la felicidad de la gente. En mi caso, me encantaría poder conformar un grupo de personas de primer nivel que, más allá de votarme o no, tenga la capacidad de trabajar por el bien de la ciudad.
HOGAN Y ARROYO, CON FINES EN COMÚN
El titular de la Agrupación Atlántica, concejal Carlos Arroyo, y el senador provincial del Frente Renovador, Patricio Hogan, se reunieron con referentes del massismo marplatense y profesionales de distintos sectores en el local de Colón y Catamarca. En la ocasión escucharon informes sobre la situación en la pesca, el transporte, el medio ambiente, la agricultura y ganadería entre otros temas. Tanto el edil, como el legislador se comprometieron a trabajar en conjunto en esas cuestiones que afectan tanto a Mar del Plata como a la zona sudeste de la Provincia.
“YA ES HORA DE RETIRARME DE LA DIRECCIÓN DE LA ESCUELA”
Arroyo piensa dejar su puesto de director de la Escuela Media N° 2 a fin de año con motivo de abocarse pura y exclusivamente a su candidatura a intendente del partido de General Pueyrredon en 2015.
-¿Qué representa la educación para usted?
-Fue lo más extraordinario que hice en mi vida. Hasta el momento no he cumplido un objetivo mayor que educar. Por eso, le dedique más de 27 años a la dirección de la escuela y más de 40 al profesorado. Creo que ya es hora de retirarme porque no puedo enfrentar las exigencias de una campaña política sin descuidar la escuela. Por lo tanto, debo dejarle el lugar a una persona que sí pueda dedicarle todo el tiempo posible”.
-¿Cómo analiza la educación argentina? ¿Qué falla le ve?
-En principio, los jóvenes no fallan, los que fallan son las políticas educativas, que están totalmente equivocadas. Lamentablemente, estamos haciendo todo al revés del mundo. Mientras en el resto del mundo exigen cada vez más, acá se aliviana todo. Hay menos horarios de estudio. Así no se puede andar bien.




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