La arrogancia pirata. Inglaterra se niega a negociar la soberanía de Malvinas

El gobierno británico reiteró ayer que no está dispuesto a negociar la soberanía de las islas Malvinas con la Argentina, a pesar de la resolución de las Naciones Unidas que desde 1965 insta a ambos gobiernos a sentarse a conversar para resolver la disputa.
El primer ministro inglés, David Cameron, aseguró ante el Parlamento de su país que la soberanía del archipiélago “no es negociable”. Lo dijo un día después del 29º aniversario de la rendición argentina en la guerra que libró con el Reino Unido en 1982.

“Mientras las islas Falklands (Malvinas) quieran ser territorio soberano británico deben seguir siendo territorio soberano británico. Punto. Final de la historia”, afirmó Cameron durante la sesión semanal de preguntas al primer ministro en la Cámara de los Comunes.

El gobierno argentino aseguró anoche en un comunicado que “deplora” las declaraciones del premier. “El Gobierno del Reino Unido, en un lamentable acto de arrogancia, se adjudica la autoridad de poner ’fin a la historia’ referida a una disputa de soberanía, reconocida por las Naciones Unidas y aún pendiente de solución”, subrayó la Cancillería. Por su parte, el canciller Héctor Timerman aseguró luego a la agencia Télam que “el fin de la historia no lo decide una sola persona por más poderosa que se sienta”.

Cameron le había contestado a un diputado de su partido, Andrew Rosindell, quien le pidió que la próxima vez que viera al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le recordara que el gobierno británico “nunca” aceptará negociaciones sobre el archipiélago con la Argentina. Es que hace una semana, en el marco de una sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobierno estadounidense apoyó una declaración del organismo por la que se urge al Reino Unido a encontrar una solución “cuanto antes” al conflicto por la soberanía.

El lunes, la presidenta Cristina Kirchner le pidió al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, un rol “más activo” del organismo para que se hiciera efectiva la resolución 2065 y se abran las conversaciones. Pero la realidad es que los años pasan, el peso específico de la ONU está resquebrajado, y Londres se niega sistemáticamente a acatar la resolución de Naciones Unidas.

La declaración del premier se da en medio de la exploración petrolera unilateral en aguas malvinenses. Hasta ahora sólo la compañía Rockhopper ha anunciado el descubrimiento de petróleo, aunque aún no se sabe si es lo suficientemente grande como para que sea comercialmente viable. La posibilidad de un hallazgo de tal magnitud endureció aún más la negativa británica a negociar con la Argentina.

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