Los constructores de la arquitectura política en el pago chico| Ricardo Lissalde, Walter Abarca y “la vuelta” de Francisco “pancho” Ferro.
El 2015 terminará con la certeza que el actual Intendente Municipal Don Carlos Antonio Gorosito no ira por un séptimo mandato. Después de 24 años consecutivos en el poder, la ciudadanía de Saladillo decidió pegar el portazo a una etapa de la historia del pueblo y en una jornada electoral marcada por lluvias torrenciales e inundaciones -en diferentes barrios de la ciudad cabecera- marcaron el principio del fin del gorositismo.
Sin titubear, y no dilatando lo obtenido, entra al ruedo y en silencio Francisco “pancho” Ferro. Histórico dirigente del radicalismo local y provincial que vuelve a tener la oportunidad de conducir los destinos del Centenario Partido. De a poco, los correligionarios verán una transición en el radicalismo local que no dejará espacio a los espadachines que no respondan al Epa. Versión 2015 del viejo Ferrismo.
Antes de profundizar en la rosca del radicalismo, entremos en el territorio del Frente Renovador comandado por el actual Diputado Provincial y candidato a renovar su banca por el Frente UNA (massismo), Ricardo Lissalde, quien después de la salida del tándem Eseverri- Mancinelli de las filas del Frente Renovador, quedo como jefe exclusivo de la sección y del armado local.
Lissalde tiene en las elecciones generales del 25 octubre el gran desafío de juntar votos y para ello tiene a Miguel “Gogo” González y a los integrantes de su lista en la difícil tarea de meterse en la pelea electoral por la Intendencia y sumar la mayor cantidad de adhesiones posibles a la lista seccional.
Por su parte, el Frente Para la Victoria, de la mano del ex secretario privado de Néstor Kirchner y actual Diputado Provincial Walter Abarca, pretende pegar el zarpazo y llegar al triunfo con el Dr. Jorge Lenzi.
Lenzi y su equipo vienen trabajando para substituir al radicalismo después de 32 años de hegemonía. Hoy se lo ve, recorriendo municipios vecinos, capacitándose y desarrollando una nutrida agenda de propuestas enmarcadas en la “Oportunidad de Avanzar”
Volviendo al principio de la observación, porque merece algunos agregados especiales, está el regreso al ruedo del ex Intendente, ex Diputado Provincial y ex Pte de la Cámara de Diputados Francisco “Pancho” Ferro que reaparecerá con su alfil el Ingeniero José Luis Salomón.
Ferro, gobernó Saladillo en los periodoS 1983-1987 y 1987-1991 y perdió la interna del año 1991 donde los ferristas llevaron a Armando Collada como pre candidato a Intendente ante un Carlos Antonio Gorosito impulsado por la línea de Alejandro Armendáriz (P).
A partir de 1991 “Pancho” comenzó a perder poder en el armado interno. Quedará en el recuerdo de los más viejos que el año 1991 cerró con intensas lluvias. (¿Será una coincidencia con el presente?) Además la historia dice que allá por el “91” fue un año sin cine y tuvo 4 intendentes: El Dr. Francisco Ferro, Armando Collada, Hipólito M. Teves y el nuevo intendente electo, Carlos A. Gorosito.
Después de estos aconteceres y con la interna perdida, Ferro fue reduciendo sus injerencias en las decisiones del radicalismo. A partir de ese momento comenzó la construcción de Gorosito que por esos tiempos ni él se imaginaba perpetuarse en el poder por más de 24 años, entre medio, hubo intentos del ferrismo de recuperar la iniciativa política y en la actualidad se cristaliza esa posibilidad con el líder del EPA que venció al propio Gorosito en las ultimas internas. De acá en más se verá si la historia se vuelve a repetir pero esta vez a la inversa o sí al radicalismo le gana lo que pide la sociedad, “queremos un cambio”. Las Elecciones Generales están a casi un mes y los arquitectos del poder se reorganizan y estudian el escenario político.
Una nueva elección está en juego: Lissalde, Abarca, y ahora, Ferro diagraman mirando el presente y un futuro cercano que será el 25 de octubre. El cambio de Gobierno es inminente.








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