Las huertas comunitarias son una alternativa para el sosténcotidiano. En la ciudad se han consolidado varios productores. Destacan el apoyo de los profesionales del INTA y el Ceret, para consolidar los proyectos.
Roberto decidió hace seis años enderezar el rumbo de la economía familiar apostando a la producción hortícola "bajo cubierta". Con el auxilio económico que brindaba el plan "Manos a la obra", encaró la construcción de los túneles donde se desarrollan las huertas.
"Yo trabajaba a campo abierto y un día decidí comenzar a producir con este sistema, que da mejores resultados", explica al detallar la inversión en estructuras metálicas, plásticos y media sombra, que cubren los cultivos. Cada túnel tiene casi 50 metros de largo y se alzan como cápsulas blancas entre las arboledas.
La quinta que regentea Roberto Castillo es uno de los tantos emprendimientos situados en la calle 21, detrás de los terrenos de la Sociedad Rural, y que forman parte de actividades económicas familiares. Una alternativa para pelear el día a día.
Durante la recorrida por su predio, Roberto detalla que tiene una producción plena en tres de los túneles, en los cuales apostó al cultivo intenso de lechuga. Desde su experiencia es el más sencillo de producir. Por semana entre 400 y 500 kilos parten de su huerta hacia comercios de General Pico.
"Tenemos una producción constante; en verano se cosecha más rápido y tenemos producción a los 30 o 35 días", asegura. En invierno, la producción demanda más tiempo, unos 70 días. Por eso, se estima que cada invernadero puede dar al año alrededor de seis cosechas de lechugas.
Roberto destaca el apoyo de los profesionales del INTA y el Ceret que apoyan las iniciativas. "Hemos conformado un grupo de productores bajo cubierta que se reúne cada semana para intercambiar experiencias y todos lo hacemos sin egoísmo", afirma. En el cuidado de los cultivos, Roberto cuenta con el apoyo de uno de sus hijos y su esposa. En verano incursionan con otras verduras, como el tomate y la calabaza, en función de la demanda estacional, y que tuvieron buenos rindes.
En la recorrida por la huerta, Roberto explica el grado de humedad que necesita cada cultivo y las nutrientes que indispensables para crecer de forma adecuada. También, manifiesta la necesidad de la rotación de los cultivos. El riego por goteo es el sistema elegido para llevar el agua a cada túnel y las plantaciones. Castillo tuvo que lidiar días atrás con un imprevisto: Le robaron la bomba de agua y tuvo que salir a pedir una prestada. Ahora deberá ahorrar para poder reemplazar el equipo que le sustrajeron y que es vital para su actividad. Un gasto que no estaba en los planes.
Sí, Roberto tiene entre sus planes poder incursionar en la cría de animales de granja y mejorar la calidad del suelo mediante la producción de lombricompuesto. Se afirma que las hortalizas que se cultivan con aplicación de ese compost son más nutritivas.
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