La apuesta a otro criterio de lealtad

La apuesta a otro criterio de lealtad
La convocatoria de la presidenta Cristina Fernández al ministro de Economía, Amado Boudou, como su compañero de fórmula para las próximas elecciones de octubre despertó ciertas curiosidades y reflexiones.
La primera gran conclusión parece ser la de no remitirse sólo a encuestas para convocar a un candidato a vicepresidente de la Nación.

Si así hubiera ocurrido, Boudou hubiera quedado, con seguridad, en un segundo o tercer lote de aspirantes. No se debe olvidar que cuando el ministro de Hacienda se lanzó a la arena de la competencia política, empezó por la Provincia y no le fue muy bien. Sus mediciones no pasaban de un dígito en cuanto a intención de voto.

En la ciudad autónoma, cuando cambió de traje de candidato, fueron precisamente los sondeos los que revelaron que no estaba en condiciones de competir contra el oficialista Pro de Mauricio Macri.

Con lo cual, la respuesta a los interrogantes acerca de la nueva postulación de Boudou habrá que buscarla en los terrenos de la lealtad, en contraste el rol desarrollado en este mandato por el ex radical K Julio Cobos.

Cristina siente que no debe recurrir a un referente externo al núcleo ortodoxo por temor a nuevas traiciones o, simplemente porque, también al decir de las encuestas, nada tendrá que deber. Ella será, en este caso, "madre" de la victoria, y es por eso que sólo necesita lealtad.

Pero, como ella señaló, no una "lealtad tonta", palabras que parecieron humillar aún más a ciertos dirigentes que por estas horas se sienten castigados por el reparto de los premios. A quien le quepa el sayo, que se lo ponga.

La jefa de Estado aludió a la lealtad ejecutiva y proactiva. Es decir, propuestas de soluciones al servicio del proyecto nacional del kirchnerismo, aquel que le permita ser recordado y, por qué no, como decía Sarmiento, para "sentir el frío del bronce" a los pies. Así es como el oficialismo nacional querrá ser recordado cuando se evoque, dentro de algunos años, la época de la crisis de la burbuja financiera internacional.

Boudou sacó chapa de jefe de laboratorio estratégico cuando, según confesó Cristina, aportó ideas para reforzar el círculo virtuoso de "mayor consumo es mayor producción". Por eso generó las condiciones para volcar una cuantiosa suma de dinero hacia la distribución en los consumos populares. Allí pareció estar la llave para la Asignación Universal por Hijo.

A diferencia de otros partidos y organizaciones que ya proponían este subsidio a la demanda, Boudou encontró la clave para la financiación.

En debate quedarán otras cuestiones por las cuales la oposición sí quiere que se recuerde a Boudou, como su paso por ámbitos liberales, alguna inflación en estado latente o el enfriamiento en algunos sectores de la economía.

Después de las devaluaciones de tantas palabras, vuelven, tal vez, los valores. La lealtad, palabra cara a los sentimientos del peronismo, no pasa por señalar "la hora que usted quiera" sino en aportar obras para la continuidad de un camino.

Por ahora el examen se aprueba y queda, para el caso de un triunfo oficialista, cómo esa lealtad se demuestra en Boudou llevando más cuotas de lealtad al Senado donde esta vez deberá demostrar que es parte del Ejecutivo y no un eventual competidor por el poder.

Comentá la nota