Aprestos para un debate cruzado por la pelea electoral

Por: JOSE PICON.

El gobierno bonaerense ultima detalles para el envío a la Legislatura de los proyectos de Presupuesto y ley Impositiva 2015. Más partidas para Seguridad, el aumento del impuesto Inmobiliario del 30% y un permiso mayor para endeudarse, surgen como los aspectos más salientes y controvertidos de las iniciativas oficiales.

Mientras en el Ejecutivo avanzan en estas definiciones, la oposición aguarda en ambas cámaras legislativas el desembarco de las dos propuestas. Y ya se pronostica un debate duro y de final incierto que estará cruzado por el inminente año electoral.

En el oficialismo, todas las miradas están enfocadas en el Frente Renovador. El gobernador Daniel Scioli y el bloque del FpV pueden avanzar, con algunos acuerdos mínimos, en la aprobación del aumento impositivo, pero sin el concurso del massismo no estarán en condiciones de obtener de la Legislatura la autorización para salir a tomar deuda que requiere de la voluntad calificada de los dos tercios de los legisladores.

El año pasado el Frente Renovador forzó el uso de esa llave al punto que obligó al Ejecutivo a desistir del incremento impositivo del 18% sobre el Inmobiliario que había proyectado para 2014. Sólo así se avino a destrabar el OK para los endeudamientos.

¿Cambiará la estrategia del principal bloque opositor?. Algunos legisladores dejaron al descubierto ciertas pistas. “No hay que dejar que Scioli se victimice”, señaló en las últimas horas uno de los principales referentes massistas en Diputados. “No tiene sentido oponerse al Presupuesto; es un dibujo y no lo van a poder ni ejecutar”, vaticinan con cierto tono apocalíptico.

“Pero eso sí: vamos a poner en blanco sobre negro en todo el debate previo, la grave situación en que está la Provincia y la carga que le van a dejar al próximo gobierno”, advierten.

ENDEUDAMIENTO

Aún así queda flotando la duda respecto de la actitud de los renovadores frente al endeudamiento, un aspecto clave para el gobierno provincial. Se habla de cerca de 20 mil millones de pesos porque se incluiría en ese paquete a los 500 millones de dólares que no pudieron emitirse este año por las adversas condiciones que impone el mercado para el país, más aún luego de que se desatara el litigio con los fondos buitre.

Hay otra cuestión clave para 2015: un vencimiento de deuda que la Provincia deberá atender hacia el mes de octubre por cerca de 1.000 millones de dólares. Buena parte del endeudamiento que se estaría pidiendo apuntaría a saldar ese compromiso.

Aún con los alcances acotados que tendrá para los chacareros afectados por las inundaciones, hay quienes aconsejan poner entre paréntesis el tema del Inmobiliario Rural.

La presión del campo fue determinante para que la Provincia diera marcha atrás con el ajuste que había proyectado para este año. Y en los últimos días, casi a modo de anticipo, algunas entidades rurales salieron a advertir que habrá protestas contra el incremento impositivo.

LAS CUENTAS DEL PRO

Mientras tanto, en el macrismo se respira cierto aire triunfalista con los números de las encuestas que les llegaron en los últimos días y que ubican al jefe de Gobierno porteño, dicen, al tope de las preferencias electorales en la Provincia.

El dato no es menor para un dirigente que hasta hace pocos meses afrontaba el enorme desafío de “perforar” el Conurbano, con la premisa de trasladar la poderación positiva de su imagen a la decisiva intención de voto.

“Hoy el único que crece entre los principales candidatos es Mauricio”, señalan en el comando de campaña del PRO donde está en pleno proceso de diseño una etapa de campaña que apunta a consolidar, dicen, los vientos favorables que suplan en territorio bonaerense.

Y en esa sintonía, se anota la decisión de salir a buscar dirigentes de otras fuerzas en algunos distritos clave de la Provincia.

La preocupación del PRO, en tanto, sigue transitando por el carril de la inserción de sus postulantes bonaerenses, más allá de Macri. Ni María Eugenia Vidal ni Jorge Macri miden, por sí solos, números descollantes. Pero en el campamento macrista anotan que cuando se los mide junto a la marca partidaria, la intención de voto de quienes buscan la sucesión de Scioli se eleva varios puntos.

Aún así reconocen que aparecen por debajo de otros postulantes como Martín Insaurralde, pasajero en tránsito de la política bonaerense con renovados coqueteos con el sciolismo.

El legislador nacional se reunió hace unas horas con funcionarios del gobierno bonaerense y un grupo de intendentes, en una suerte de reafirmación de su posible decisión de permanecer en el FpV.

Fue el reencuentro de Insaurralde con una serie de dirigentes del oficialismo, tras las negociaciones con el Frente Renovador de Sergio Massa que entraron en el freezer ante la decisión del lomense de alinearse con el FpV en la Cámara de Diputados para votar una serie de proyectos controvertidos que lo dejó parado en la vereda de enfrente no sólo del massismo sino también del resto de la oposición.

A pesar de los gestos al FpV, Insaurralde sigue reclamando reglas claras para competir en las primarias Pero los gestos de Insaurralde tiene mucho de provisorio. El legislador insiste en que haya reglas claras en el oficialismo para poder competir en las Primarias del mes de agosto.

Quiere saber, por caso, si habrá colectoras, un tema que desvela a más de un dirigente del peronismo bonaerense. Sin esas certezas, su futuro podría volver a dibujarse cerca de Massa, donde diversos dirigentes siguen franqueándole las puertas. En rigor, la inquietud del alcalde de Lomas de Zamora en uso de licencia no es algo que le sea propio.

Otros intendentes que se mueven bajo el paraguas del FpV han renovado los temores de que el ultrakirchnerismo no sólo quiera copar las listas legislativas, sino que además habilite peleas contra ellos mismos en los distritos. Esa preocupación se redobló tras la irrupción pública de Máximo Kirchner y las versiones que le siguieron de que el gobierno nacional y su expresión más fiel, La Cámpora, se aprestarían, sin candidato presidencial propio a la vista, a liderar la oposición a partir de diciembre de 2015. Y para ese objetivo, cuantas más espadas propias haya, mejor.

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