Viedma: El gobernador Alberto Weretilneck, exigido por las circunstancias, optó por la real politik y puso en marcha sus esfuerzos para reparar hoy su cuestionada ubicación en la campaña electoral en las filas de Daniel Scioli, el candidato del FPV, y mostrarse ahora decididamente a cimentar un nuevo alineamiento esta vez con el triunfador en la carrera presidencial, Mauricio Macri, el actual jefe del Estado.
Este posicionamiento no admite demasiados análisis teniendo en cuenta el nulo margen de maniobra que tiene cualquier mandatario de un estado periférico con el poder central, hoy y siempre. Es que esta ecuación no requiere de héroes ni mártires, como lo hubiera hecho cualquier otro gobernador de cualquier otro signo político desde su lugar de responsabilidad, en este caso rigiendo los destinos de 500 mil rionegrinos.
Weretilneck y sus colaboradores comprendieron que si bien el trato de los actuales ocupantes de la Casa Rosada fue siempre atento y de rostros sonrientes, nunca dejó de percibirse un aire distante como algo que se anteponía en la profundización de las relaciones políticas e institucionales.
En el macrismo siempre se dice que los gobernadores son tratados con el mismo rasero, sin distinciones de preferencias, pero también es cierto que así como en otros órdenes de la vida, “todos somos iguales, pero algunos son más iguales que otros”.
Weretilneck vino efectuando algunas aproximaciones antes de su encuentro con Macri en Bariloche y ensayó el primero de ellos con aquella frase de “no nos arrodillaremos ante el poder central” , pronunciado con cierto tono épico y de allí pasó al “ni oficialistas ni opositores” en el discurso de la legislatura, anticipando la postura de su gobierno, para llegar en Bariloche al elogio con todas las letras de las medidas económicas de la actual administración nacional y su rumbo internacional.
Si bien la visita presidencial tuvo efectivo relieve en la vecina provincia del Chubut, porque la llegada a Río Negro fue breve y limitada a la presentación de la empresa FRONTEC, entre la empresa Grobocopatel e INVAP, se logró el compromiso de Macri de apoyar a Río Negro.
Importante anuncio del primer mandatario para una provincia que inició acciones judiciales ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en reclamo del 15 por ciento de la coparticipación, que afrontará un año difícil en materia de recursos y cuyos cuatro diputados nacionales votarán contra las leyes que Macri precisa en estos primeros tramos de su administración.
Weretilneck aspira a un punto de partida positivo para que esta nueva relación con el presidente Macri beneficie a Río Negro, porque aquí vale lo que dicen siempre los ingleses con gran sabiduría y experiencia: “Inglaterra no tiene amigos permanente, sino intereses permanentes”, que en este caso no son otros que los de Río Negro que están en juego en el marco de la relación Nación-Provincia, en este país unitario, que de federal solamente tiene el nombre.



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