Luego de la tregua de tres días por el asesinato de Cox, se frenó el ascenso de los partidarios de abandonar la UE
La campaña por el referéndum sobre el futuro de Gran Bretaña en la Unión Europea (UE) se reanudó ayer, luego de una tregua de tres días por el asesinato de la diputada Jo Cox, que parece haber frenado el ascenso de los partidarios del Brexit.
El primer sondeo elaborado tras la brutal muerte de la diputada laborista y proeuropea de 41 años a manos de un simpatizante de la ultraderecha le da ventaja a la opción de la permanencia.
Según la encuesta, elaborada por Survation, el sector a favor de la continuidad (Remain) tiene el 45% de intención de voto, y el bando partidario del Brexit (vote Leave), el 42%.
De todos modos, la media de los últimos seis sondeos elaborada por el instituto de opinión What UK Thinks habla de una total igualdad con un 50% de los votos para ambos grupos, sin tener en cuenta a los indecisos. Antes del asesinato, los partidarios del Brexit encabezaban las encuestas, impulsados por la irrupción de la inmigración como tema principal de campaña.
Aunque los líderes políticos reanudaron la campaña, lo hicieron con un tono más moderado y menos agresivo que en la última semana.
En una columna publicada por el diario The Sunday Telegraph, el primer ministro David Cameron sostuvo que Gran Bretaña enfrenta una "elección existencial en el referéndum del próximo jueves", de la que dijo no "haber vuelta atrás".
Cameron afirmó que no es fácil hablar del referéndum después del shock nacional que representó el asesinato de Cox, pero que debía hacerlo porque así lo hubiera querido ella y es en lo que estaba trabajando en estos últimos meses.
Reiteró una vez más que la opción de salir del bloque europeo "es un gran error que puede conducir hasta una década de incertidumbre" y advirtió que la economía, pese a haber registrado un gran crecimiento y haber sido una de las más exitosas del siglo XXI, "pende de un hilo".
Cameron también respondió ayer las consultas de algunos de los votantes en un programa de la BBC y negó que fuera a dimitir si perdiera el referéndum. "Obedeceré las instrucciones del pueblo", dijo.
En la otra vereda, en una entrevista publicada también en The Sunday Telegraph, Michael Gove, ministro de Justicia y vocero de la campaña para abandonar la UE, explicó por qué la salida del bloque era la mejor opción para el país.
"Si votamos por quedarnos, los jefes y los burócratas de la UE lo tomarán como carta blanca para seguir arrebatando poder y dinero a Gran Bretaña", señaló.
Gove pidió a los votantes que confíen en las "grandes cosas" que puede hacer Gran Bretaña fuera de la UE. El voto por el Brexit, dijo, "es un voto por la democracia y la esperanza".
Tanto Gove como Cameron elogiaron a Cox, que fue baleada y apuñalada el jueves en la calle. Thomas Mair, de 52 años, compareció anteayer en una corte de Londres y fue acusado de su asesinato. "Muerte a los traidores, libertad para Gran Bretaña", dijo Mair ante los jueces.
También Nigel Farage, líder del antieuropeo UKIP y representante del discurso más populista a favor del Brexit, habló de Cox y calificó su asesinato como "acto de terrorismo". Farage reconoció que el crimen puede tener consecuencias negativas para su campaña. "Teníamos un impulso hasta esta terrible tragedia", sostuvo.
Farage, cuyos mensajes contra la inmigración habían causado enorme polémica en conexión con el asesinato de Cox, no mencionó el tema en su reaparición pública.
No sólo los políticos volvieron a dar declaraciones, sino que también los medios mostraron sus preferencias antes del referéndum del jueves.
The Mail on Sunday, edición dominical del Daily Mail, y The Observer, la del Guardian, pidieron a sus lectores votar a favor de la UE, mientras que The Sunday Times (The Times) y The Sunday Telegraph (Daily Telegraph) pidieron votar por la ruptura.
Resulta curioso que algunas ediciones dominicales, como la de The Times, pidieran a sus lectores lo contrario de su edición diaria.
Qué puede pasar
La salida de Gran Bretaña de la UE impactaría en el PBI
La recesión
Desde que comenzó la campaña del Brexit se publicaron miles de estudios sobre las probables consecuencias económicas de una victoria del leave. Uno de los grandes temores en caso de que Gran Bretaña abandone la UE es el impacto que tendría en el PBI. Según un estudio del Tesoro británico, éste sufrirá un retroceso de 3,6% en los próximos dos años en relación con el nivel que tendría si permaneciera en la UE. Un informe de ese organismo predice un retroceso de 6% en el período 2016-2030. La Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) calcula que el impacto podría llegar hasta 7,7%. Ese fenómeno empobrecerá a cada británico en 6175 libras de promedio desde ahora hasta 2030.
La libra
Algunos pronósticos indican que la moneda británica podría depreciarse hasta 30%. La mayoría de los cálculos señalan, sin embargo, que caerá entre 18% y 20%. Ian Harnett, ex jefe de estrategia del banco suizo UBS, estima que los mercados arbitrarán en torno de un retroceso de 12% contra el dólar. En sentido inverso, los partidarios del Leave recuerdan las predicciones catastróficas formuladas en la década del 90 por quienes propiciaban abandonar la libra para adherir al euro. Las estadísticas demuestran que desde 1992, fecha de la salida de la libra del sistema monetario europeo, el PBI real de Gran Bretaña progresó 68%, contra 42% en la eurozona
El empleo
Inicialmente podría haber una pérdida de 500.000 empleos, que podría llegar a 800.000 en dos años. El salario real de quienes conserven su trabajo caería 3%
Otras consecuencias
Los precios inmobiliarios retrocederían entre 10% y 18% hasta 2020 y habría aumento de la inflación

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