Los antieuropeos contra Cameron

Los antieuropeos contra Cameron
El premier apura un proyecto para establecer una consulta en 2017 para salir o no de la UE.

Las manifestaciones de políticos y funcionarios conservadores de los últimos días obligaron al premier David Cameron a presentar hoy un borrador de propuesta de ley que abre el camino a un referéndum sobre la permanencia o no de Gran Bretaña en la Unión Europea, que se realizaría en el 2017. La jugada del primer ministro intenta acallar la rebelión del ala euroescéptica de los tories. Algunos representantes más extremistas pretenden que la consulta se haga en los próximos meses.

Cameron expresó ayer su irritación con las declaraciones de dos de sus ministros que dijeron que votarían por salir de la UE si hoy hubiera un referéndum. Durante su viaje a Washington para reunirse con el presidente de los EE UU, Barack Obama, el primer ministro británico hizo declaraciones por las visibles fisuras tories sobre la UE, tras el apoyo de los ministros de Defensa y Educación, Philip Hammond y Michael Gove, a abandonar el conglomerado.

Al ser consultado sobre qué votaría si hubiera ahora un plebiscito sobre la UE y si había perdido el control de la formación conservadora, el primer ministro dijo ayer, visiblemente irritado, que era una pregunta "hipotética, porque no habrá mañana un referéndum". Además, el primer ministro censuró a ex ministros tories como Nigel Lawson y Michael Portillo por querer salir de la UE antes de dar una oportunidad a las negociaciones sobre la reforma de la unión, y dijo que estos intentan "tirar la toalla" antes de tiempo. Cameron reiteró su determinación a renegociar la relación del Reino Unido con la UE antes de convocar una consulta, prevista para 2017, siempre que los conservadores ganen las elecciones generales previstas para 2015.

La disputa tory sobre la UE creció al sumarse ayer el apoyo del alcalde de Londres, Boris Johnson, a una legislación acerca del tan debatido referéndum. La decisión del gobierno de no mencionar la consulta en el programa legislativo que preparó para el nuevo curso parlamentario provocó el malestar de los euroescépticos. Por ello, varios diputados tories pidieron al presidente de los Comunes, John Bercow, que acepte una moción en la que manifiestan su descontento. De ser aceptada la moción, la votación se celebrará mañana, aunque es poco probable que prospere por el rechazo de laboristas y liberaldemócratas.

El alcalde de Londres, una figura de peso y en ascenso dentro de las filas conservadoras, apuntó ayer que respalda la petición de los diputados en relación con la legislación sobre el plebiscito: "Será algo bueno para todo el mundo, porque todos nos vamos a tener que concentrar no en la disputa sino en lo que es correcto para el país." «

Comentá la nota