Ante el escenario adverso, Scioli salió a jugar fuerte

Ante el escenario adverso, Scioli salió a jugar fuerte
Frente al avance de Massa, el gobernador y sus ministros hablaron de "desestabilización"

Menos Scioli que nunca. La semana que pasó mostró una faceta desconocida del gobernador bonaerense: Daniel Scioli cambió sus frases de tono optimista por un discurso más sombrío, en el que alertó sobre supuestos intentos por "alterar la estabilidad" de las "instituciones, la economía y la sociedad". No fue casual. En días consecutivos, sus ministros más importantes alimentaron el mismo temor: hablaron de procesos para "socavar" y "desestabilizar" a la Casa Rosada.

El intendente de Tigre y candidato a diputado por el Frente Renovador, Sergio Massa, fue el denominador común de las críticas con las que Scioli y sus funcionarios se acercaron más que nunca al estilo del kirchnerismo y sus alertas "destituyentes". Una postura que el sciolismo evitó incluso en los momentos más críticos del Gobierno, como el conflicto con el campo o la derrota de las elecciones de 2009.

"Scioli observa que es su deber y ha decidido que es momento de jugar más fuerte que nunca", explican cerca del mandatario, donde niegan que la amenaza que Massa representa al proyecto presidencial de Scioli tenga que ver con la dureza de las respuestas de estos días.

Sí, en cambio, apuntaron contra el proyecto de Massa para reducir el Impuesto a las Ganancias como la causa principal de la reacción. "Desestabiliza al Gobierno porque desfinancia al Estado", indicaron.

También aludieron al interés de la oposición por intentar quitarle la presidencia de la Cámara de Diputados al kirchnerismo. Pero aclararon que no se referían solamente al Congreso. "El massismo está avisando que va a pelear por las autoridades de la Legislatura", alertó un ministro bonaerense.

"A mí me preocupa cuando veo de qué manera se van generando condiciones y se habla de iniciativas que pueden alterar esa estabilidad que tanto sacrificio el pueblo argentino ha alcanzado desde el punto de vista económico, social e institucional", dijo el Scioli el martes, en una entrevista con Página 12.

La noche anterior, durante otra entrevista, esta vez en TN, Scioli había reclamado "responsabilidad" a los que, señaló, juegan "con fuego". "Todos tenemos que contribuir a fortalecer la gobernabilidad y estabilidad", dijo, y completó: "Porque hemos visto en la Argentina cuando se juega con fuego las consecuencias que tienen para la gente."

"Estoy preocupado, sí, porque soy responsable, por las cosas que se escuchan y se dicen", remarcó, al final de esa entrevista. "Yo sé de qué manera se quiere condicionar al Gobierno. Ya se empieza a hablar de buscar desde una de las dos Cámaras [del Congreso] ponerle al Gobierno condiciones para su gobernabilidad, de buscar iniciativas que puedan generar un desfinanciamiento del Estado."

Al día siguiente, se sumó su principal operador político, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez. "Tienen la clara intención de socavar la gobernabilidad", respondió, durante una entrevista en Radio América, cuando le preguntaron si Clarín "cuidaba" a Massa. "Se intenta conspirar contra la gobernabilidad porque tienen propuestas vacías", cerró.

Minutos después fue el turno de la ministra de Gobierno de Scioli, Cristina Álvarez Rodríguez, que alertó: "Hay procesos de desestabilización en marcha, vinculados con lo económico y comunicacional, que superan lo político".

Con esos dichos, Pérez y Álvarez Rodríguez fueron más allá que Scioli: involucraron a los medios detrás de esos intentos por "desestabilizar" el Gobierno. "Un pecado para la doctrina de Daniel", comentó un colaborador del mandatario a LA NACION. Un hombre de confianza de Pérez negó enfáticamente que el ministro apuntara contra los medios. "Habló puramente de Massa", dijo. Por medio de una colaboradora, Álvarez Rodríguez indicó que sólo "siguió la línea que trazó el gobernador".

Quien completó el combo de reacciones de alto voltaje fue el ministro de Desarrollo Social bonaerense, Martín Ferré. "Massa tiene un intendente que defendió a Videla y al ministro de Kosteki y Santillán", disparó el miércoles. Aludió, así, al jefe comunal de San Miguel, Joaquín de la Torre, quien en 1989 firmó una solicitada de apoyo a las autoridades de la última dictadura militar. y al paso del actual jefe de campaña de Massa, Juan José Álvarez, que fue ministro de Justicia durante la masacre del Puente Avellaneda.

Fue una vuelta de rosca más en la semana que el sciolismo abrazó los modos del kirchnerismo. "Estamos defendiendo a nuestra gestión y a nuestro gobernador", explicó Ferré a LA NACION. "Las definiciones serán cada vez más contundentes", alertaron desde la Jefatura de Gabinete. Sólo hubo otro respuesta que se repitió de un despacho a otro. "El 2015 no tiene nada que ver", repite el sciolismo.

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