El gobierno provincial informó que la cadena de supermercados La Anónima compró el frigorífico de Pampa Natural S.A., ubicado en la localidad de Speluzzi, que estaba sin actividad desde hace dos años y medio.
La información precisó que "el frigorífico para vacunos emplazado en el norte provincial, en las proximidades de la localidad de Speluzzi, ha iniciado el proceso para lograr el reinicio de su actividad industrial". Se precisó además que ayer se suscribió el acuerdo de entendimiento para la venta del paquete accionario de Pampa Natural S.A., empresa propietaria de la planta industrial, a la cadena de supermercados La Anónima, "que ha considerado a ésta como una operación estratégica en el marco de su conocida actividad comercial".
"En ese marco, las partes harán sus mejores esfuerzos para el reinicio de la actividad industrial plena luego de la formalización de los acuerdos contractuales entre los grupos empresariales involucrados y la puesta a punto de las instalaciones", indicó el gobierno.
La noticia de su puesta en marcha generó expectativas en los más cerca de 270 ex empleados que fueron despedidos cuando cerró sus puestas hace más de dos años ya que había un acuerdo para que volvieran a sus puestos si se vendía.
Apertura.
El frigorífico Pampa Natural S.A. se comenzó a construir en 2006 a unos 15 kilómetros de General Pico y abrió sus puertas en abril de 2008. Era una empresa dedicada a la faena, cuarteo, desposte y envasado de ganado bovino, y su construcción fue comprendida en la Ley de Promoción Industrial, que le brindó a los inversores la posibilidad de acceder a un importante crédito.
Desde su apertura, y hasta la actualidad, tuvo numerosos inconvenientes en su funcionamiento, por eso en más de una oportunidad hubo rumores sobre trabajo a pérdida. En 2010, la planta cerró y poco después fue seleccionada junto a otras del país por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) como uno de los establecimientos para distribuir la Cuota Hilton correspondiente al ciclo comercial 2010-2011. Para entonces, estaba en concurso de acreedores luego de que dejara de faenar varias semanas. Esto generó la protesta de los empleados que realizaron piquetes frente a la empresa y manifestaciones en el centro de General Pico. Finalmente, hubo asistencia por parte del municipio y de Nación a través de subsidios.
En ese momento, hubo gestiones de un empresario de origen español con inversiones en la Mesopotamia para comprar el frigorífico, aunque supeditado a conseguir un crédito.
La planta se reabrió, pero la situación financiera continuó en crisis, hasta que en enero de 2011 cerró dejando a unos 270 operarios sin trabajo. La indemnización fue del 50 por ciento, según lo acordado por el gremio y los propietarios, con la salvedad de que si reabría la planta, iban a volver a ser incorporados a sus puestos de trabajo.

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