Anclado en Brown, Giustozzi intenta frenar el efecto “Primera” que ejerce De la Torre

El líder político de Almirante Brown salió a empapelar la Autovía 2 con su cara sonriente. Sabe que se juega la última partida de un crecimiento importante de diputado provincial a diputado nacional. En tanto, desde la Primera algunos asegura que el intendente de San Miguel empieza a hacerle sombra. Lo que sí es cierto es que Massa aún no puede elegir porque no ganó el 2015 y está obligado a sumar todo lo que pueda. Los que esperan para lanzarse son Mónica López y Jesús Cariglino.

En el massismo nadie descansa, aunque el discurso para la gente sea ‘Primero gobierno, luego rosqueo’. Sin embargo puertas adentro todos saben muy bien que la lógica indica lo contrario: “Primero rosqueo, luego existo”.

Quien más sabe esto es el mismo diputado nacional Sergio Massa, que se dedica a abrochar todos los acuerdos posibles en su armado nacional, a la espera de que algún gobernador se sume a sus filas para tener una primicia importante para pasar a ser una amenaza para el gobernador Daniel Scioli.

Por el momento, el gobernador bonaerense pelea el favor presidencial en tanto los caudillos del interior aguardan la definición del heredero del kirchnerismo para 2015. Recién allí se inclinarán por un candidato no oficialista.

Por lo pronto, dentro del massismo, la pelea más fuerte se está dando en el referente provincial para sostener el vendaval de votos que aportó Massa al armado en 2013.

Quien más ansioso está por crecer es sin duda el hombre de Almirante Brown, Darío Giustozzi, que para saltar al escenario nacional pasó del kirchnerismo al massismo con una velocidad sorprendente.

Es tanta la ansiedad de ganar puestos desde la preclasificación, que no dudó un segundo en mostrar su cara en los afiches de la costa, y desde los carteles de la Autovía 2 el ex intendente vende su último jirón de juventud política dado que si no se perfila como el candidato a gobernador de Massa, podría quedar cruelmente relegado a un diputado más en un bloque que fagocita a los perdedores.

Giustozzi entiende esto y trata de ser y parecer el preferido de la gente, ante la ventaja que el intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, parece estar sacándole, de acuerdo a algunos testimonios que Política del Sur recogió durante este fin de semana.

Según fuentes allegadas a De La Torre, construidas en la tercera sección electoral, el intendente de San Miguel sería por ahora el elegido de Massa, y muestran como testimonio las fotos del líder del Frente Renovador con el intendente y los concejales de distintos municipios enrolados en este armado, por caso, Nicolás Russo de Lanús y Martín Jofré de Tres de Febrero.

Cierto o no, esto parece estar polarizando la pelea, pero no se puede dejar de lado, a un jugador que tiene con qué para meterse en medio de tanto rumor, como es el jefe comunal de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino.

Lo que sí pudo averiguar este medio, de fuentes de la Primera y la Tercera es que De la Torre apuntó ya a su armado personal, imitando el modus operandi de Cariglino, algo que Giustozzi proclama sumando al mercurismo de Lomas de Zamora y algún otro dirigente de Esteban Echeverría. Pero eso es todo lo que parece tener sin exhibir aún a nadie de la tan massista tercera sección.

La diferencia es tan clara que no hace falta echarle agua. Mientras hay dirigentes y concejales que se referencian en De la Torre y Cariglino tanto en la Tercera como en la Primera, que no pertenecen a sus distritos madre (caso la concejala de Morón Vanesa Sosa y el dirigente de Avellaneda Beto Silva por Cariglino y el concejal Russo de Lanús por de la Torre), aún no aparece ningún giustozzista fuera de Brown que de testimonio de un liderazgo extra muros.

De todos modos, no faltan quienes reconocen el liderazgo de Giustozzi en la Tercera, pero son claramente quienes no tienen juego propio dentro del massismo. Dirigentes como el diputado nacional Alberto Roberti y la diputada provincial Mónica López, tiene un camino propio que les permite construir para que la dirigente forjada en las luchas de Avellaneda también aspire a la candidatura por la Provincia de Buenos Aires, con el agregado de haber recorrido y armado Unidas por la Provincia en 2011.

De todos modos, no faltan quienes se atreven a aseverar que si Giustozzi no es elegido por Massa, se iría del espacio sin referenciar es probable futuro, pero a buen entendedor pocas palabras, porque la vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, empieza a recorrer el territorio bonaerense, sabiendo que es la única opción de Mauricio Macri a quien no le desagradaría tener un candidato peronista para pelear la Provincia.

Para Massa, quizás no haya un predilecto, y mucho menos a dos años de las elecciones, porque el diputado nacional si quiere ser presidente está obligado a no cerrarle la puerta a nadie y a sumar todo lo que pueda. El ex intendente de Tigre ganó el 2013 y tiene una medición interesante, pero todavía no ganó el 2015 y no está en posición de despreciar nada.

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