El Gobierno proponía un techo del 24% y el promedio ya llega al 30%
Con acuerdos por incrementos salariales que van del 24 al 35 por ciento por el término de un año y con varios gremios que firmaron por niveles cercanos al 30 por ciento en promedio, la negociación entre sindicatos y empresas mostró en los primeros cinco meses del año algunos rasgos repetidos de los últimos tiempos, y una tendencia al alza respecto de 2010, cuando el promedio fue del 26 por ciento.
Como en otros años, los porcentajes y también la forma de comunicarlos tienen que ver con el mayor o menor acercamiento de los dirigentes sindicales al Gobierno, que, por su parte, recurre a la conciliación obligatoria para frenar medidas de fuerza.
Y una vez más, el porcentaje del 24% que el Gobierno quiere mostrar como referencia se parece a los pronósticos de inflación que hacen las consultoras independientes, a las que, paradójicamente, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, persigue para que dejen de difundir sus estimaciones, que prácticamente triplican la evolución del índice de precios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Ningún sindicato, y en esto no influye la preferencia política, considera los datos del organismo oficial como referencia.
Como había ocurrido hace unos años, el líder de los camioneros y secretario general de la CGT, Hugo Moyano, anunció en Casa de Gobierno, con bastante anticipación, un acuerdo con la federación empresarial, por un 24%, para aplicar en forma escalonada y no acumulativa: 12% en julio, 6% en noviembre y 6% en marzo de 2012.
Ese porcentaje se replica en el acuerdo de la Unión Obrera de la Construcción. En este caso, al ajuste de los sueldos básicos se agregó el pago de sumas no remunerativas, que llevan el aumento a alrededor del 27 por ciento.
También los estatales representados por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) aceptaron la pauta oficial, y el ajuste llegará en tres etapas: 10% desde junio, 10% en agosto y 4% en diciembre. Y pese a sus reclamos superiores, adhirieron a esa pauta también los trabajadores de las refinerías de petróleo.
Despegándose de ese nivel, una importante cantidad de acuerdos son por mejoras que rondan el 30 por ciento. Los bancarios lograron un 29%, que se aplicará de una vez desde este mes; los empleados de entidades deportivas firmaron por un 29,9% que se pagará en etapas, y los trabajadores de la industria de la carne, de la madera, los de las papeleras, fábricas textiles, de pesqueras, de concesionarias de autos (con Smata) y de farmacias, firmaron acuerdos con mejoras en los ingresos del 30 o 31 por ciento.
Los metalúrgicos cerraron una complicada negociación, con una suba de los básicos de convenio del 26,5 por ciento en dos etapas, aunque en el sindicato estiman que el efecto se eleva a un 32 por ciento si se considera una suma fija no remunerativa de 900 pesos.
En el caso de los encargados de edificios, la suma que, en carácter de no remunerativa y por única vez se había acordado en 2010, terminó incorporándose a las remuneraciones y elevando la base sobre la que se calculó el aumento para 2011. Así, el sindicato comunicó que el alza sería del 21,5%, en tres etapas. Pero si se tiene en cuenta la incorporación de esa suma, de 300 pesos, el alza salarial entre diciembre de 2010 y octubre de este año llegará al 37 por ciento.
Por encima del 30 por ciento, también se ubica la mejora lograda por el sindicato de la sanidad en el convenio de droguerías: el salario de la categoría principal pasará, progresivamente, de $ 2989 a 4000, con un alza del 33 por ciento.
Doble estadística
"Hay dos tipos de estadística o información -analiza el abogado Glauco Marqués, del estudio AMZ Abogados, que asesora a cámaras y empresas- . Una es la que se maneja hacia afuera y a veces es muy distinta a la real: los gremios «amigos» del Gobierno generalmente bajan el porcentaje real, ya que con sus representados no necesitan hacer propaganda y quieren congraciarse con el Gobierno, que bajó la línea de no negociar porcentajes exorbitantes."
Según el economista Mariano Lamothe, de la consultora Abeceb.com, por lo general las negociaciones cierran unos dos puntos por arriba en comparación con las del año pasado, con lo que se producen alzas superiores al nivel de inflación esperada.
"Creo que el promedio de los aumentos va a estar en el 30 por ciento", afirmó, por su parte, el abogado sindical Lucio Garzón Maceda, quien agregó que, de no ser por la pauta mostrada por el Ministerio de Trabajo, la cifra llegaría al 35 por ciento.
"Esta puede ser una de las últimas rondas de negociaciones abiertas. Creo que desde el año que viene van a estar más condicionadas por la situación económica", advirtió.
Es que, por lo general, los analistas coinciden en que no es sostenible una dinámica en la que cada año crezca el porcentaje de incremento salarial. "Lo que se ve en los acuerdos es una transmisión de la inflación; no son la causa, sino que implican su transmisión y solidifican el proceso", dijo el economista Fausto Spotorno, del estudio Ferreres & Asociados.
Para el economista, la clave para actuar en la lucha contra la inflación -que, en primer lugar, debería ser reconocida por las autoridades- está en la macroeconomía y no en las relaciones de las empresas con los sindicatos. "Hay que actuar sobre el gasto público y la emisión monetaria", advierte, no sin dejar de lado que, claro, todo tiene un costo que pagar.


Comentá la nota