Por la alta mora, el crédito al consumo siguió cayendo en septiembre

Por la alta mora, el crédito al consumo siguió cayendo en septiembre

Los préstamos destinados al consumo, una clave de cara a la chance de que haya reactivación dada la baja sostenida del ingreso disponible de los hogares, cumplieron 13 meses en baja, según mediciones privadas

 

Mariano Cuparo Ortiz

 

El crédito al consumo siguió sin mostrar una recuperación en septiembre y anotó una nueva caída en la comparación mensual. Un repunte de los préstamos al consumo es, dada la reducción de los ingresos disponibles de los hogares, la clave que espera el Gobierno para que la actividad económica, que se espera que haya caído en recesión técnica durante el tercer trimestre, tuerza el rumbo y vuelva a crecer de cara al inicio de un año electoral que en su segunda mitad sufrirá las presiones cambiarias propias de la incertidumbre política. Según Equilibra, la baja fue del 0,5% real desestacionalizado, mientras que según LCG la contracción fue del 1,2% real. Así, acumulan 13 meses en baja.

El BCRA publicará sus datos sobre la evolución del crédito al sector privado el próximo miércoles. Ya con todos los datos de septiembre publicados desde la autoridad monetaria en los sucesivos Informes Monetarios Diarios, las consultoras procesaron los números crudos y publicaron sus propias estimaciones. En el caso de LCG, deflactados. Y, en el de Equilibra, además también desestacionalizados. Ambas mediciones arrojaron una contracción para los préstamos al consumo, variable que viene de una prolongada racha negativa de 13 meses.

Desde Equilibra destacaron que además el crédito al sector privado en general se mantuvo estancado, con una mejora de apenas el 0,1% mensual desestacionalizado y real. Ahí los que repuntaron fueron los destinados a la adquisición de bienes durables de los hogares, que vienen mostrando buen desempeño desde junio y que mejoraron 1,9% en el mes. Sin embargo, el crédito a las empresas, en momentos en que la inversión productiva sostiene una prolongada racha negativa, mostró también estancamiento, con una baja del 0,2% real desestacionalizado.

Sobre los préstamos al consumo, desde Equilibra reseñaron: "El crédito al consumo (baja del 0,5% real sin estacionalidad) mostró retracción tanto para tarjetas de crédito (0,6% real sin estacionalidad) como para financiamiento personal (0,3% real sin estacionalidad). A pesar del recorte de tasa de interés del mes (los préstamos personales estuvieron en 5,3% efectivo mensual promedio; es decir 0,3 puntos debajo de agosto), el deterioro del ingreso real disponible, las limitaciones cuantitativas en la oferta y la propia morosidad obstaculizan la reactivación de los préstamos al consumo".

Desde LCG sumaron: "Respecto a los préstamos en pesos, no esperamos un cambio en la dinámica de los últimos meses: tanto la oferta como la demanda estarán resentidas. La primera, a partir de los altos ratios de morosidad que obligan a los bancos a ser más cautelosos y subir sus estándares de riesgo a la hora de otorgar nuevos préstamos; la segunda porque, en el caso de las familias, los índices de mora desincentivan nuevos endeudamientos, y en el caso de las empresas, una demanda que se mueve modestamente frena decisiones de inversión".

La mora crediticia de los hogares trepó 0,1 punto en julio, último dato disponible del BCRA, hasta 12,9%. Por lejos, un récord histórico que complicó a la dinámica de los préstamos, en paralelo con un ingreso disponible de los hogares, tras el pago de tarifas fijas de cada mes, que se mantuvo a la baja a lo largo del año y ya se ubicó un 16,1% por debajo de los niveles de 2023, según los números de la propia consultora Equilibra. LCG afirmó: "La caída en términos reales de los préstamos en pesos que se dio en agosto y septiembre podría por sí sólo poner un freno a la baja de la morosidad al impedir diluir la cartera irregular mediante la incorporación de nuevos créditos".

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